Pasar al contenido principal

La homofobia: ¿Trastorno psicológico o segregación cultural?

Estimada familia de Barinas, en esta oportunidad compartimos contigo un artículo que aborda las diferentes perspectivas acerca del polémico tema de la diversidad sexual y el comportamiento de la sociedad institucionalizada frente al reconocimiento legal de los grupos LGBT en buena parte del mundo occidental.

Desde las últimas décadas del siglo XX, los grupos LGBT y las ONG defensoras de los Derechos Humanos (DD.HH.) vienen haciendo grandes esfuerzos para lograr la tan ansiada igualdad sexual, incluso, el matrimonio igualitario y la adopción. Esta lucha que ya tiene más de treinta años, logró sus primeros éxitos en la segunda década del actual siglo (XXI), así países como Holanda, Inglaterra y Gales, Francia, España, Canadá, Sudáfrica, Argentina y 15 países más ya han legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo cual conlleva en la mayoría de los casos el derecho a tener hijos. Pero detrás de esta aparente actitud pacifista, tolerante y de respeto a los DD.HH. se esconde un oscuro flagelo que mantiene seriamente preocupados a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a Amnistía Internacional, se trata de la homofobia.

 

Oficialmente el término “homofobia” hace referencia a la aversión (fobia, del griego antiguo Φόϐος, fobos, ‘pánico’) obsesiva contra hombres y mujeres homosexuales, aunque generalmente también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales o transexuales, y las que mantienen actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo, como los metrosexuales y los hombres con ademanes tenidos por femeniles o las mujeres con ademanes tenidos por varoniles. El adjetivo es “homófobo” u “homofóbico”. Se calcula que cada dos días una persona homosexual es asesinada en el mundo debido a actos violentos vinculados a la homofobia. Con elevada frecuencia, agresiones y asesinatos contra homosexuales son perpetrados por grupos de individuos, o por individuos con problemas de identidad sexual ellos mismos. Amnistía Internacional denuncia que más de 70 países persiguen aún a los homosexuales y 8 los condenan a muerte, sobre todo en África y Asia.

Siempre se pensó que la homofobia era una conducta social y cultural que tiene sus bases en la religión, una forma terrible de segregación justificada en la no aceptación de otras formas de sexualidad que no sea la “aceptada” en los textos sagrados de las tres principales religiones del mundo: Judaísmo, islamismo y cristianismo, cuyo eje fundamental es la familia. Sin embargo, expertos en textos sagrados consideran que los textos fundamentales de estas religiones no fomentan el racismo ni la segregación, tampoco ordenan matar y torturar hombres y mujeres, de hecho, el Nuevo Testamento tiene una doctrina pacifista y de tolerancia, frente a la severidad que puede leerse en las Escrituras o primeros libros del judaísmo.

Esto ha llevado a que la Asociación Estadounidense de Psicología aborde la homofobia como un trastorno mental que se escuda en la cultura. Parte del polémico señalamiento se soporta en la misma terminología que alude esta conducta segregacionista: homo-fobia, ‘fobia’ proviene del griego y significa ‘pánico’, hoy día las fobias son trastornos psicológicos, en algunos casos severos que requieren de medicación porque están acompañadas de otros padecimientos mentales.

Al parecer, el término fue utilizado por primera vez en 1971. Sin embargo, la Real Academia Española se negó durante sucesivas ediciones a incluir el término ‘homofobia’ en su diccionario, pese a ser solicitado varias veces por distintos colectivos gays y antirracistas (finalmente, incluyó el término en su edición de 2001). Oficialmente, la homofobia no es un trastorno psiquiátrico, la homofobia nunca ha sido incluida en el Manual Estadístico y Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM), pero es probable que antes de 2014 esta conducta social pase a ser una enfermedad metal, pues ya se trabaja en ello, lo que causará muchos problemas en los países conservadores que se niegan no sólo a legalizar el matrimonio igualitario, sino que no castigan los crímenes cometidos contra los homosexuales.

En países como Zimbabue, Senegal, Irán, Siria, Libia, Sierra Leona, El Salvador, Haití y Nicaragua existen terribles asesinatos y tortura contra los homosexuales. El caso de América Latina es lamentable, dado que estos asesinatos, considerados crímenes de odio por el Derecho Internacional, quedan impunes, pues sus gobiernos parecen no “enterarse” de que esto está sucediendo en zonas remotas de sus territorios. ¿Pero si finalmente la homofobia es oficializada como trastorno mental avalado por la OMS, qué pasara con la llamada homofobia de Estado?

Homofobia de Estado

Al mismo tiempo que se votan reformas en Europa, en América del Norte, Sudáfrica y América Latina, “vemos endurecerse en otras partes una homofobia política y una homofobia de Estado en nombre de una ‘identidad cultural’ en reacción a Occidente”. Es el caso de Camerún, donde un tribunal condenó el 23 de julio (2013) a un hombre acusado de homosexualidad a dos años de cárcel y a un menor perseguido en el mismo caso a un año de cárcel condicional. En Rusia, una ley promulgada por el presidente Vladimir Putin acaba de prohibir la “propaganda” homosexual. En Senegal, el presidente senegalés Macky Sall reiteró su rechazo a la legalización de los matrimonios gays a pesar de que el presidente estadounidense, Barack Obama, defendiera públicamente a los homosexuales que sufren persecuciones en la mayoría de los países africanos. También el Papa Francisco declaró en Brasil recientemente que respeta la diversidad sexual, no se refirió al matrimonio igualitario, pero defendió los Derechos Humanos de las víctimas de acoso, humillación, segregación, tortura y muerte sólo por tener una sexualidad diferente a la heterosexual.

Si finalmente la ‘homofobia’ se convierte en una enfermedad mental, los gobiernos de países islamistas y/o extremadamente conservadores probablemente expulsen a la Organización Mundial de la Salud de sus territorios. En el caso de Venezuela es difícil predecir la reacción del Estado ante una decisión como esta, no se puede ocultar que en Venezuela existe segregación y que las personas de diversidad sexual sufren humillaciones y acoso a diario, no sabemos cómo abordaría el actual gobierno venezolano que la homofobia cotidiana que se vive en el seno de la sociedad venezolana sea considerada una ‘enfermedad mental’, ¿estaríamos hablando entonces de un país enfermo? Saquen ustedes sus propias conclusiones. ¡Saludos!

___________________________

Fuentes informativas

Sitios Web

http://www.talcualdigital.com/Nota/visor.aspx?id=89754&tipo=AVA

http://es.wikipedia.org/wiki/Homofobia

http://homofobia.org/trastorno.html

http://www.redalyc.org/pdf/806/80636411.pdf

Imágenes

http://www.talcualdigital.com/Nota/visor.aspx?id=89754&tipo=AVA

http://homofobia.org/trastorno.html

http://laradiodelsur.com/?p=92318

http://www.personeria-pasto.gov.co/noticias.shtml?apc=daxx-1-&x=138

http://elespectadorvenezolano.blogspot.com/2013/02/homofobia-contra-lesbianas.html

http://cumbresdecurumo.comunicas.org/2011/la-asamblea-nacional-no-ha-aprobado-ni-1-ley-en-dos-meses-de-instalacion/

http://www.protestantedigital.com/ES/Sociedad/articulo/12715/El-rechazo-social-duele-igual-ue-el-dano-fisico

http://www.lapatilla.com/site/2013/04/30/chile-integrara-consejo-de-seguridad-de-la-onu/

Compilado por el equipo de Barinas.net.ve

El hogar virtual de la familia de Barinas

2 Comentarios

Yo creo que estas personas necesitan ayuda, para mi no es correcto ese estilo de vida, El burro para la burra, el gallo para la gallina y el hombre para la mujer o viceversa, ya su inmoralidad a llegado a extremos increíbles se besan se acarician, en cualquier espacio publico, no le importan ancianos niños y jóvenes. A estas parejas lo que les importa su estilo de vida y punto, mas yo no siento rechazo por ellos, pero si les recomiendo que busquen ayuda tanto espiritual que se consigue en la Biblia o profesional.

Gracias por compartir tus impresiones con nosotros. Como ves el artículo recoge la preocupación de las instituciones a nivel mundial con respecto al aumento de la homofobia, la homofobia es una forma de segregación o discriminación, es más, es un crimen de odio, no podemos asegurar que sea una enfermedad porque se está estudiando. Pero en realidad, cuestionar la sexualidad de otros no es nuestro papel como seres humanos, así como tampoco juzgar a los demás por su color de piel, credo político o sólo porque es pobre. Saludos y gracias por acompañarnos.

Añadir nuevo comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.