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Historia del dinero.

En la antigüedad, en las sociedades organizadas, el cambio de bienes se realizaba con el trueque o cambio indirecto. Se llamaba trueque al intercambio mercancía por mercancía. Para el trueque, ambos interesados deben querer negociar al mismo tiempo y por cantidades simbólicas iguales. Así pues, para poder realizar intercambios entre personas, debía existir una doble coincidencia de deseos y necesidades, lo cual en algunas ocasiones era muy difícil de encontrar. Aun cuando el funcionamiento del trueque fuese complicado, éste ya significaba un avance de las sociedades autosuficientes.

Con el tiempo se hizo evidente la necesidad de crear o encontrar algún medio que sirviera para valorar todas las mercancías y servicios que existían en los mercados y que fuera, igualmente, aceptado por todas las personas como forma de pago por sus mercancías. Las mercancías no debía ser el pago sino que existiera un tercer protagonista en la transacción, que fuera aceptado por ambas partes.

Los fenicios fueron uno de los primeros pueblos de la antigüedad que fundaron colonias y factorías. Las colonias eran territorios conquistados o adquiridos, donde se establecía una parte de la población fenicia en forma permanente. Los fenicios estuvieron divididos en múltiples ciudades-estados. Cada una de ellas era independiente del resto, con sus propias instituciones y sus intereses diferentes. Cada ciudad tenía un rey cuyo poder no era absoluto. En la cima de esas sociedades estaban los comerciantes adinerados, que ocupaban los cargos de gobierno y manejaban los resortes del poder. El resto de la población lo componían los artesanos, los cargadores, los tripulantes de las naves y los esclavos. Al ser hábiles navegantes y comerciantes ellos desarrollaron una importante actividad mercantil, convirtiéndose prácticamente en los dueños del Mediterráneo en los siglos XI a VIII a.C. Para sus transacciones utilizaban el trueque.

La tendencia de los seres humanos a intercambiar cosas entre sí con la intención de atender necesidades no cubiertas, parece formar parte de su propia condición y ha sido una actividad básica en todas las culturas desde el principio de los tiempos. Muchos y muy diversos son los elementos, siempre tomados de la naturaleza, que las sociedades han asumido como medida de valor o patrón de referencia. Si hoy hablamos de salario, por ejemplo, es porque en un tiempo los soldados de la antigua Roma recibían su paga en sal, puesto que este es un producto imprescindible para la conservación de alimentos;  si usamos las palabras pecunia y pecuniario, es porque el ganado, también en Roma, se usó como medio de intercambio, y pecus, en latín, significa "ganado". Por eso, buscando estabilidad y control de las sociedades por parte de los poderes públicos, llegaron las monedas.

El concepto no tuvo origen único, ya que se desarrolló independiente en muchas áreas del mundo, remotas entre sí, y en distintas épocas. Surgió además, por razones que no fueron sólo económicas y comerciales, sino políticas, religiosas y sociales por ejemplo: Pagar tributos que los gobernantes exigían, presentar ofrendas a los dioses, comprar una esposa, pagar la dote al novio, o indemnizar a víctimas de delitos etc. El primer concepto de moneda no es el que hoy conocemos. La sal (Roma), piedras de cuarzo (Ghana), disco de pidras calizas (Islas Yap), disco metálicos (Tibet), conchas marinas (Indonesia), entre otros, fueron utilizados como moneda, es decir, elementos reconocidos por todos, valorados y que no fueran perecederos.

 

Metales no preciosos como el cobre y el hierro, en forma de varillas y utensilios, se usaron como dinero para pagos menores. El uso de los metales como base y medida de valor dentro de las transacciones se generaliza dada su inalterabilidad, maleabilidad, divisibilidad, etc. Siendo entonces aceptados en casi todos los mercados. Rapidamente, surgió la plata, metal precioso que, en crudo, en polvo o batido, circuló de mano en mano, siendo su peso el criterio de intercambio. Su escasez le otorga un mayor valor, lo que resulta ventajoso para evitar ir cargando con el peso que supondría su equivalente pidras de cuarzo, conchas marinas o utensilios de bronce o hierro. El oro sugió como moneda de pago, después de la plata. Su importancia como medio de pago le viene dada por escaso, perdurable y noble, pues no reacciona ni se descompone con el tiempo. Su uso, atendiendo sólo al peso, se extiende hasta la actualidad. La fiebre del oro llevó a la gente a vivir en zonas de la Tierra que van desde el ártico helado hasta el desierto abrasador. El oro es patrón de valor hasta nuestros días, y su mercado sigue produciendo muchas y muy lucrativas transacciones en todo el mundo.

 
 Pero pagar en polvo o piedras de oro u otro metal resultaba incómodo, en primer lugar, porque el bien que se adquiría usualmente no valía exactamente el peso de las pepitas de oro, o había que pesar exactamente el polvo para pagar la cantidad correcta. Las monedas acuñadas solucionó el doble problema de peso y número. El valor de las piezas de metal estaba relacionado con su peso, y había varias monedas de diferente peso cuyo valor venía dado por el peso del metal que la constituía. De esta manera, su valor se rige por sus inscripciones y dibujos.

Las primeras monedas que se conocen, se acuñaron en Lidia, la actual Turquía en el Siglo VII A. C. Eran de una aleación natural de oro y plata, ya que para todos los pueblos el oro era el metal mas valioso seguido de la plata, patrón que se traslado a la fabricación del dinero.

Durante siglos en Grecia, casi 500 reyes acuñaron sus propias monedas, y se estableció la costumbre de adornar cada moneda con el dibujo de su emblema local creándose el primer sistema monetario unificado, que, con la caída del imperio se derrumbó. Entonces obispos, nobles, propietarios y diversas localidades se dedicaron a acuñar monedas en forma anárquica, hasta que el emperador Carlomagno reformó el sistema en el siglo VIII y devolvió el control de su emisión al poder central.

Las monedas son utilizadas también en nuestros días, sin embargo,  a diferencia de las monedas antiguas, no es su peso ni el material de que están hechas lo que le dan su valor nominal. El valor de las monedas actuales están respaldadas por el oro depositado en los bancos centrales de cada estado o nación. Aunque las monedas en sí no valgan lo que dice su acuñación, el estado las respalda con las riquezas de sus bóvedas.

Las sociedades se fueron haciendo más organizadas, las magnitudes de las transacciones se incrementaron considerablemente con el comercio mundial. Pagar bienes con monedas resultó nuevamente incómodo. Entonces surgió el papel moneda o billete. En China, en el siglo IX d.C., durante la dinastía Tang, aparecieron las primeras instituciones en las que la gente depositaba sus monedas y a cambio se le extendía un certificado por el importe depositado que servía como medio de pago. El pionero en utilizar billetes, fue el emperador mongol, Kubali Khan en el siglo XI. Este emperador se le ocurrió pedir un certificado de propiedad de una cantidad de monedas de oro que poseía en Europa. Los billetes eran certificados sobre la existencia de un depósito de oro en una institución de resguardo y los utilizaba para pagar sus cargamentos sin que oro fuera trasladado. Lo que cambiaba era la propiedad del oro. A finales del Siglo XVI, cuando el publico empezó a usarlo para saldar deudas y realizar pagos, los bancos emitieron certificados por cantidades fijas, los primeros billetes oficiales occidentales se emitieron en 1694, por el Banco de Inglaterra, así nació un nuevo tipo de dinero, el fiduciario, a diferencia de las monedas de la época el billete solo tenía valor representativo.

Actualmente el dinero ha perdido su convertibilidad con los metales nobles. El dinero es una mercancía abstracta de la que nadie puede hacer uso directo, pero como mercancía esta sujeta a la ley de oferta y demanda. El valor del dinero se mide por un número de bienes que se pueden adquirir con él; el valor del dinero es su poder adquisitivo o sea lo que podemos comprar con él. El dinero tiene mayor valor cuando es escaso y menor valor cuando es abundante en relación con los servicios producidos en el mercado (inflación).

En las últimas cuatro décadas hemos visto el inicio de una nueva era en la historia del dinero: La etapa del dinero electrónico. La aparición del dinero plástico, con servicios bancarios como los cheques, el depósito directo de cheques, transferencias electrónicas de fondos, tarjetas de crédito y débito, entre otros, ha originado una revolución financiera, que se afianza con la Internet. Ya veremos lo que el futuro nos depare.

Referencias

Texto

http://www.ganardinero.cl/Dinero_Electronico.htm

http://html.rincondelvago.com/historia-del-dinero.html

http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20080903132949AAUS7ph

http://buenasiembra.com.ar/videos/varios/como-porque-se-creo-el-dinero-1231.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Moneda

http://es.wikipedia.org/wiki/Papel_moneda

http://remembranzas.net/index.php?option=com_content&view=article&id=54&Itemid=6

http://www.fedrigoniclub.com/sabias/como-y-cuando-surge-el-papel-moneda/

Imagen

http://billetesymonedas.blogspot.com/2011/07/ahorrar-con-monedas-de-oro.html

http://mimijlm.blogspot.com/2011/05/inventos-modernos.html

http://articulo.mercadolibre.com.mx/MLM-408764142-lote-27-piezas-500-cts-cuarzo-rutilado-a-32-pesos-x-ct-_JM

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