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No subestimes a tu cepillo de dientes

Familia barinesa, de los hábitos de la vida diaria, el acto de cepillarse los dientes es uno de los más arraigados en la mayoría de las culturas, salvo algunas sociedades tribales que practican un estilo de vida ancestral y que están asentadas en lugares lejanos a todo contacto con la civilización. Cepillarse los dientes parece estar en nuestros genes, desde muy temprana edad se nos enseña a “cepillarnos los dientes” para mantener buena salud bucal. El cepillado dental es un acto sencillo, es el método de higiene que permite quitar la placa bacteriana de los dientes para prevenir problemas de caries dentales o de encías. El cepillado dental es muy importante para una correcta prevención de las bacterias que afectan a la boca. El hombre cepilla sus dientes de forma habitual desde el siglo XVII, pero el cepillo de cerdas fue inventado 2 siglos antes (XV) por los chinos. Son por lo menos 600 años de cuidado bucal por medio del cepillado. Pero esta práctica cotidiana no puede subestimarse, si no se le presta la atención debida puede acarrear graves problemas para la salud, incluso puede ser causante de muerte.

No sólo se trata de cepillarse los dientes tres veces al día -o después de cada comida- para tener una buena higiene bucal. El instrumento para limpiar la boca y los hábitos en el baño también juega un papel muy importante a la hora de mantener una boca sana. El cepillo de dientes hay que tratarlo con mucho respeto, pues puede ser un foco de gérmenes, incluyendo bacterias intestinales y gérmenes fecales. Del mismo modo, del lugar en que se guarda y cómo se guarda depende que haya más o menos microorganismos en las cerdas que después entrarán a la boca y pasarán por los dientes, encías y lengua. Por esta razón, con información de BBC Mundo, compartimos contigo parte de un trabajo divulgado por la doctora María Geisinger, profesora de periodoncia de la Escuela de Odontología de la Universidad de Alabama, quien ofrece cinco aspectos que quizás te sorprendan de tu cepillo de dientes.

 

 1. Hogar de microorganismos

En una entrevista publicada en la revista de la universidad, Geisinger explica que la cavidad oral alberga cientos de distintos microorganismos que se pueden transferir al cepillo de dientes durante el uso. Algunos de ellos serían estafilococos, bacterias coliformes, pseudomonas, levadura, bacteria intestina y gérmenes fecales. “La mayoría de los cepillos se guardan en los baños, que hace que estén expuestos a microrganismos intestinales”, señala.

2. Del inodoro al cepillo

¿Puede la bacteria del inodoro saltar al cepillo? Geisinger dice que la respuesta corta es “sí”. “Las bacterias entéricas, que en su mayoría ocurren en los intestinos, pueden pasar a los cepillos y terminar en la boca”. Esto sucede cuando la persona, después de ir al baño no se lava las manos antes de manipular el cepillo. Incluso, puede ocurrir si no se limpia bien las manos.

 

 3. Lugar de descanso

La Asociación Estadounidense Dental recomienda que el cepillo no se guarde en un contenedor cerrado o que se cubra. “Esto se debe a que un ambiente húmedo es más propenso para el crecimiento de microorganismos”, explica la experta. Los especialistas sugieren guardar los cepillos en forma vertical y -de ser posible- dejarlos secar hasta el siguiente uso. “Si se almacena en el lugar más de un cepillo, mantenerlos separados puede ayudar a prevenir la contaminación cruzada”, aconseja Geisinger.

 4. Limpiar al que limpia

A fin de asegurar una buena limpieza bucal -y evitar que a la boca salten microorganismos de otras partes- la profesora Geisinger recomienda enjuagar a fondo los cepillos con agua potable después del cepillado. Esto permitirá retirar todos los restos de pasta de dientes y de comida que queden atrapado entre las cerdas. La experta también aconseja empapar los cepillos en un enjuague bucal antibacterial. “Se ha demostrado que disminuye el nivel de bacteria que crece en los cepillos”. No obstante, los cepillos, por muy bien cuidados que estén, tienen un período de vida útil, que puede variar entre los tres y cuatro meses o cuando las cerdas se deshilachan, “lo que ocurra primero”.

 

 5. No compartir el cepillo de dientes

No hay que compartir el cepillo de dientes. “Esto parece una obviedad, pero una buena cantidad de parejas admiten que comparten el cepillo”. Esto significa que se comparten las bacterias en los cepillos. “Incluyendo aquellas que causan caries y enfermedades periodontales”. Bien familia, ya lo sabes, no subestimes tu cepillo de dientes. ¡Saludos!

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Fuentes informativas

Sitios Web

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/05/140508_salud_higiene_cepillo_dientes_gtg.shtml

http://es.wikipedia.org/wiki/Cepillado_dental

http://www.colgate.com.ve/app/CP/VE/OC/Information/Articles/Oral-and-Dental-Health-Basics/Oral-Hygiene/Brushing-and-Flossing/article/Toothbrush-Care-and-Replacement.cvsp

Imágenes

http://es.wikipedia.org/wiki/Cepillado_dental

http://www.tudentista.com.do/tudentista/index.php/articulos/24-cuidados-del-cepillo-dental

http://www.superstock.co.uk/stock-photos-images/1829-11865

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/05/140508_salud_higiene_cepillo_dientes_gtg.shtml

http://lavidasimpleconnereyda.blogspot.com/2011/05/cambiar-los-cepillos-de-dientes.html

Compilado por el equipo de Barinas.net.ve

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