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Treinta y dos años de la conmovedora historia de Raiza Ruiz, la superviviente del Amazonas

Querida familia barinesa, recibe un cordial saludo, en esta oportunidad rememoramos la historia de una venezolana que conmovió al mundo, cuya fuerza de voluntad la hizo emerger de la tragedia para llegar a ser, 32 años después, ejemplo, inspiración y reflejo de la mujer venezolana. Se trata de la doctora Raiza Ruiz, hasta ahora, única mujer que logró sobrevivir a la fiereza indómita del Amazonas. Recordemos su aleccionadora historia de supervivencia, hito de la historia contemporánea de Venezuela.

En agosto de 1981, la joven estudiante de Medicina en la Universidad Central de Venezuela, Raiza Ruiz, le entraba a la Medicina por el Sur, un costado que le resultaría doloroso en más de un sentido. Tenía 25 años y estaba viviendo en el Amazonas donde hizo “la rural”, requisito para optar al título de médico cirujano, en acto pautado para días más tarde. Había sido destinada a Maroa, capital del municipio Maroa (Edo. Amazonas), en los más profundo de la selva amazónica venezolana. Para ese momento Raiza no tenía nada de particular, era sólo una joven en busca de sus sueños que estaba a punto de protagonizar una de las más sorprendentes y aterradoras historias de supervivencia.  

El 1° de septiembre de 1981, en el hoy estado Amazonas, antiguo Territorio Federal Amazonas, una avioneta Cessna 207, con 4 personas a bordo, se precipitó a tierra. Esta aeronave cubría la ruta Puerto Ayacucho a San Fernando de Atabapo, Maroa, San Carlos de Río Negro, en el Territorio Federal Amazonas. El avión despegó de Maroa rumbo a San Carlos con un médico, un policía, un juez, el piloto y la doctora Raiza Ruiz. La doctora Ruiz iba a Puerto Ayacucho a protestar por las precarias condiciones laborales en que vivían los médicos rurales y también a cobrar su primer salario como médica rural.

 

El 3 de septiembre el avión fue localizado por las personas de la misma zona desde un aeronave en territorio colombiano, ellos de inmediato se organizaron y enviaron tres comisiones por tierra hasta la escena, incluso un grupo de soldados colombianos se hizo presente. Al llegar a la intrincada zona, la escena era dantesca, “todos” muertos, el personal de salvamento no era forense, así que se limitaron a recoger lo encontrado y llevarlo hasta San Carlos de Río Negro, allí los médicos rurales que actuaron como forenses de acuerdo a la Ley, confundieron restos de venado y lapa con los ocupantes que faltaban por identificar. Las autoridades sin más dieron por cerrado el caso. Raiza Ruiz fue declarada muerta y enterrada en Caracas.

Historia de supervivencia

Luego de una semana del siniestro, Raiza Ruiz fue localizada con vida en una aldea Baré en Agua Blanca, donde había sido tratada y mantenida con vida gracias a los métodos de curación tradicionales de los indígenas. Ruiz fue trasladada inmediatamente a un hospital en Puerto Ayacucho y pasó tres semanas en una unidad de cuidados intensivos. Evidentemente, este hecho generó un gran escándalo y severas críticas para los forenses y demás autoridades que participaron en el operativo. Pero era sólo el principio, cuando Raiza despertó relató una historia aleccionadora que la convirtió en la primera mujer que vencía la Amazonia.

Ruiz, como pudo, salió del avión. El capitán, Rómulo Ordóñez y Juan Manuel Herrera, juez colombiano, la siguieron. Salvador Mirabal, funcionario policial, no logró salir, estaba inconsciente. Murió luego de que se apagó el fuego. Los sobrevivientes temieron que no los encontrarían, por lo que caminaron entre los matorrales, bajo la lluvia y con la esperanza de que San Carlos estuviese cerca. “Encontramos un riachuelo chiquitico, tomamos agua y seguimos con la esperanza de encontrar el río Negro o uno más grande que nunca encontramos”, relató Raiza. Allí se quedó el juez colombiano, sus piernas no le respondían, estaban quemadas y se sentía muy mal, tuvieron que dejarlo, poco después murió.

Continúo Raiza su relató: “Al tercer día nuestra condición había empeorado. Yo ya no orinaba, me hinché y me dio fiebre. El piloto tosía constantemente, cojeaba de una pierna y se quejaba de sus costillas rotas. Sus quemaduras se le veían muy mal. Además, teníamos días sin comer. Sólo bebíamos agua estancada. Escuchamos los primeros helicópteros y nos pusimos a gritar y a saltar. No nos vieron. Nos propusimos buscar cada uno un clarito para hacer señales cuando pasara otro avión. Ese día caminamos hasta encontrar un área más descubierta y allí nos quedamos. Al día siguiente cada uno buscó su lugar. Gritamos, agitamos los brazos y saltamos por horas. En un momento dejé de oír al piloto y corrí a buscarlo. Lo encontré muerto”, desde ese momento la Dra. Ruiz se quedó sola en el corazón de la selva. Al amanecer, decidió seguir adelante, con una voluntad inquebrantable y sin saber el origen de la fuerza que la guiaba, continúo sola. Sin agua ni alimento, sin rumbo ni destino. Comió hojas de lirio, porque era de la única especie botánica que conocía su composición. Temía comer alguna hierba venenosa con la que los indígenas preparan sus brebajes, sus heridas estaban llenas de gusanos que, literalmente, se la estaban comiendo viva. Caminó y caminó, luchó contra los miedos propios de la selva, hasta que encontró un descampado, allí se desmayó, ya no tenía fuerzas. Pero unos niños indígenas de etnia Baré la hallaron, así que los indígenas le curaron las heridas, le sacaron los gusanos en sesiones largas y dolorosas, pues, obviamente, no había anestesia. Luego un explorador que se acercó a la tribu dio aviso del lado colombiano, la noticia estremeció al país y al resto del mundo. La joven doctora había sobrevivido no sólo al impacto, sino también a los rigores de la selva. Su recuperación total fue lenta, había contraído leishmaniasis, tenía las piernas quemadas y algunas vertebras fracturadas, sus riñones estaban intoxicados y el hígado como una pelota, lo peor, saber que, en Caracas, había sido enterrada y que en su tumba yacían huesos de venado y lapa. Traerla de vuelta a la vida representó una batalla legal de casi 15 años.

 

Desde entonces, Raiza Ruiz es una destacada emprendedora motivacional, ella da charlas a enfermos terminales, a todo aquel que no tiene esperanza, es voluntaria de la Cruz Roja venezolana y defensora de los derechos de la mujer. Además es profesora en la Facultad de Medicina de la UCV y sigue siendo médica, ahora especialista en enfermedades tropicales, también se enroló en la Escuela de Letras, pues se siente atraída por el arte literario. La Dra. Ruiz se alejó de los medios y se dedicó a “salvar vidas”, hoy mantiene las cicatrices físicas y emocionales de ese aterrador 1° de septiembre del que salió victoriosa y, como ella lo señala, cambió su vida para siempre salvándole de todas las formas posibles. El próximo 1° de septiembre se cumplen 32 años del suceso que ruborizó la medicina forense nacional y que reafirmó a la mujer venezolana como una mujer tesonera, valiente, con principios, valores y de fe inquebrantable, pues la mujer venezolana jamás renuncia. ¡Saludos!

 

Curiosidades históricas del caso

-Durante la supervivencia, Raiza vio morir a tres de sus compañeros

-Fue duramente criticada por no atender a sus compañeros, pero ella era una herida más

-Sus conocimientos casi la matan, por la naturaleza de sus heridas, estaban más protegidas si se llenaban de barro y no manteniéndolas limpias

-Cuando despertó en una ambulancia rumbo a Caracas, vio, con sorpresa, a su padre rezando, antes del siniestro el señor era ateo

-En 2006 por fin pudo demostrar legalmente que en realidad estaba viva

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Fuentes informativas

Sitios Web    

http://informe21.com/actualidad/hace-30-anos-raiza-ruiz-sobrevivio-caida-avioneta-selva

http://www.laverdad.com/sucesos/650-raiza-ruiz-nos-cuenta-su-pesadilla.html

http://www.redpres.com/t1644-a-30-anos-de-la-historia-de-raiza-ruiz-sobrevivir-al-amazonas

http://www.eluniversal.com/2006/09/01/ccs_art_01403C

Imágenes

http://www.laverdad.com/sucesos/650-raiza-ruiz-nos-cuenta-su-pesadilla.html

http://dracruzelenacastrodekolster.blogspot.com/

http://www.correodelorinoco.gob.ve/comunicacion-cultura/pelicula-cenizas-eternas-plasma-parte-cultura-yanomami/

http://www.elaragueno.com.ve/edicionesespeciales/articulo/70/la-mujer-que-regreso-de-la-muerte

http://cronicasdeltanato.wordpress.com/raiza-ruiz-el-milagro-del-amazonas/

http://cronicasdeltanato.wordpress.com/raiza-ruiz-el-milagro-del-amazonas/

Compilado por el equipo de Barinas.net.ve

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2 Comentarios

Excelente articulo... vivi ese momento, segui las noticias por los periodicos.

Gracias Barinesa por tu comentario, efectivamente, esta historia de supervivencia marcó profundamente el acontecer nacional en la década de 1980, lamentablemente, por decisión de la misma Dra. Ruiz, se ha mantenido en el olvido, pero es importante rescatarla por su significado.

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