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Ríos y Montañas en nuestra Barinas


Barinas cuenta entre sus riquezas un incalculable volumen de agua fluvial que está siendo diezmado sin control y como toda riqueza pudiéramos perderla de manera irreversible.

Cuidemos el parque nacional Sierra Nevada y los afluentes del Apure que nacen en él. No destruyamos lo que mañana pudiéramos necesitar para sobrevivir. la tala, la quema y la intervención del hombre en zonas protegidas por la Ley con fines de lucro propio, son práctica perniciosas. ¡No la destruyas!, nos pertenece a todos. Un río, de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española (RAE, 2001)*, es una corriente de agua continua y más o menos caudalosa que va a desembocar en otra, en un lago o en el mar; en la misma fuente bibliográfica se define el término Montaña, como territorio cubierto y erizado de montes o gran elevación natural del terreno.

Enmarcado en la semántica de ambos términos, es importante contextualizar que el territorio barinés constituye un relieve predominantemente plano, no obstante, su extremo occidental, hacia los límites con el estado Mérida y Táchira se encuentran estribaciones de la Cordillera de los Andes conocidas como el Pie de Monte Barinés.

El clima del estado está regido por las variables de latitud y relieve, correspondiéndole a la región barinesa el clima de sabana con una temperatura anual que media los 27º C. Vale decir que el territorio montañoso es compartido por los municipios Andrés Eloy Blanco, Ezequiel Zamora, Pedraza, Barinas, Bolívar, Obispos y Alberto Arvelo Torrealba.

Otro dato muy relevante es que en una fracción de la zona alta se encuentra el parque nacional Sierra Nevada, uno de los pocos lugares vírgenes que por depredación del hombre y la necesidad de aplicación de leyes (algunas prescritas u obsoletas) para garantizar a las nacientes generaciones un pulmón vegetal y sitios de recreación, están siendo diezmadas por una minoría inconsciente en perjuicio del colectivo mayor.

El parque nacional Sierra Nevada da nacimiento a considerables ríos, quebradas, manantiales que con su riqueza hídrica fungen como un sistema de riego natural surcando las tierras altas y llanas, proveyendo la humedad necesaria para el crecimiento vegetal y animal de la zona e incluso trascendiendo a tierras más distantes de la frontera barinesa luego que estas aguas desembocan siempre en el río Apure.

Hasta ahora, se ha descrito un ambiente que imaginariamente puede transportar la mente humana dentro de los cánones universales de normalidad; sin embargo, es de notar que la intervención del hombre sobre la zona legalmente protegida por la legislación ambiental está siendo atacada de manera inclemente por el hombre para ampliar las zonas de pastoreo en un área poco próspera para la ganadería e incluso para la agricultura comercial.

Los nacederos acuíferos cada día son más intervenidos por las criminales manos de personas cuyas propiedades colindan con el Sierra Nevada. Es doloroso observar como deforestan las riberas de los ríos en el pie de monte barinés, tanto es así que los dueños de fincas, conucos y parcelas talan los árboles que crecen a las barrancas del río (dentro y fuera de la zona de reserva) ocasionando graves perjuicios al patrimonio natural del país y más grave aún es la desidia de las autoridades competentes quienes no actúan diligentemente para evitar que se siga cometiendo tamaño ecocidio.

Actualmente puede verse el efecto que causa la desmedida intervención humana en las cabeceras de los ríos y demás fuentes hídricas al observar el disminuido caudal de los ríos Caparo, Suripá, Anaro, Quiú, Socopó, Bum-Bum, Acequia, Canaguá, Curbatí, Pagüey, La Yuca, Masparro, Boconó, entre otros; cada año que transcurre la sequía de los cauces nombrados se acrecienta. Las agua del Apure han bajado a niveles alarmantes; igualmente, el Boconó y el Masparro son incapaces de mantener los niveles óptimos del embalse Manuel Palacios Fajardo.

Por estas razones y por la necesidad de legar a las generaciones por venir un futuro que les permita contar con suficiente agua para la producción de alimentos y para cubrir necesidades del hogar y la industria, es conveniente que las autoridades ambientales comiencen a actuar bajo los preceptos jurídicos establecidos en las leyes. Actuar bajo los cánones de Ley no atropella a nadie, mientras que permitir que unos pocos perjudiquen a la mayoría con acciones y actitudes fuera de ella constituye una irregularidad que debe ser afrontada con decisión unánime de los entes gubernamentales.

*Real Academia Española. (2001). Diccionario de la Lengua Española. (tms. I-II) (22ª ed.) Madrid: Espasa

5 Comentarios

Gracias por tu artículo, espero que la gente reflexione, pues desde ya estamos sufriendo por lo que indiscriminadamente hemos hecho contra la naturaleza...

bueno ya estamos sufriendo por el recalentamiento global, ese es uno de los pasos de la naturaleza, tenemos que tener conciencia sobre todo con el agua por que se esta acabando, los que sufrirán son nuestros hijos y nuestros nietos...

Debemos cuidar nuestras aguas el Agua es vida y sin ella no podemos vivir el Agua se esta acabando que sera de la vida de los hijos de nuestros hijos sin ese presiado liquido...

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