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Hacer ejercicio durante el embarazo. ¿Es perjudicial?

Estimada familia barinesa, hasta hace poco se consideraba el embarazo como una enfermedad. Cuando el prepuesto familiar lo permitía, la mujer era castigada a un reposo casi absoluto. Ahora, la posibilidad de realizar ejercicio durante el embarazo, no sólo no está contraindicada, sino que es recomendable para las mujeres embarazadas.

Las ventajas de hacer ejercicio durante el embarazo son muchas. Por ejemplo, disminuye la depresión y aumenta la autoestima, controla el peso ideal según tu condición de gravidez, mejora tu coordinación motora, disminuye la posibilidad de que requieras una cesárea, tus niveles de energía y sensación de bienestar se incrementa y duermes mejor.

Una destacada atleta del fisicoculturismo declaró recientemente: “Creo firmemente que el embarazo no es una enfermedad, sino un momento para deleitarse con la capacidad de tu cuerpo de hacer cosas impresionantes”. Sin embargo, otras personas piensan que es estúpido y peligroso arriesgar la vida del bebé solo para permanecer en forma.

Los médicos dicen que es perfectamente correcto apegarte a tu rutina de ejercicios mientras estés embarazada, de hecho te exhortan a hacerlo. El ejercicio durante el embarazo se debe promover. La mayoría de las mamás pueden beneficiarse de la actividad aeróbica y de los ejercicios de fuerza antes y después del parto, pero antes se debe evaluar la salud en general de la mujer, incluidos los riesgos obstétricos y médicos, antes de recomendar un programa de ejercicios. También se debe evaluar el tipo de ejercicio que se puede realizar según el estado de salud de la paciente.

En general, los médicos recomiendan hacer 30 minutos de ejercicio moderado la mayoría de los días de la semana. El significado de "moderado" varía de persona a persona y depende de cuán activa era una mujer antes de embarazarse. La organización de ginecólogos señala que las atletas competitivas podrían funcionar a ritmos más elevados durante el embarazo y retomar la actividad vigorosa más pronto después de dar a luz.

El embarazo es un gran motivador, pero las mujeres que nunca han hecho ejercicio anteriormente deberían tener cuidado y no iniciar un programa agotador inmediatamente. La caminata es una buena forma de empezar; puedes iniciar despacio e ir incrementando la intensidad. Hay ciertas cosas que las embarazadas deberían evitar cuando se ejercitan: las actividades que conllevan un alto riesgo de caídas o de lesiones abdominales, como montar a caballo o esquiar y el buceo.

 

Acostarte sobre la espalda o el estómago puede reducir el flujo de sangre de vuelta al corazón, así que las mujeres embarazadas también deberían modificar esas posturas. Estas modificaciones pueden ayudarte a conservar tu rutina normal de ejercicios. Por ejemplo, se pueden hacer abdominales sobre el costado y no sobre la espalda.

Los programas de ejercicios siempre se basan en la fuerza y la intensidad, durante el embarazo, sin embargo, las futuras mamás deben concentrarse en la fuerza y en mantenerte saludable, no en la intensidad.

Levantar pesos considerables ,de más de siete kilos, puede poner en peligro tanto a la mamá como al bebé. Al levantar pesas, desvías el flujo de sangre de los órganos ,incluido el útero, hacia los músculos. Eso puede impedir que el bebé reciba oxígeno. Los especialistas compara este fenómeno con pisar el cordón umbilical durante 20 o 30 segundos, o el tiempo durante el que te esfuerces.

Levantar pesas también pone a la madre en riesgo de parto prematuro. El esfuerzo puede provocar actividad uterina ,por ejemplo, desencadenar contracciones, o romper membranas del saco amniótico que rodea al embrión. Algunas personas pueden hacer esta actividad sin consecuencias, Lo difícil es predecir qué madre tendrá un problema por hacerlo. Por lo que es una decisión absolutamente personal.

En general, antes de realizar cualquier ejercicio físico  en situación de embarazo, sería bueno considerar varias cosas. En primer lugar debes consultar con tu médico. Pregúntale qué tipo de ejercicio cree más acorde según tu constitución actual y cuál es el más recomendado para más adelante. Viste para la ocasión; debes comprar un pantalón de deporte especial para embarazadas, así como camisetas grandes. Si piensas practicar natación, un traje de baño para embarazada es imprescindible. Usa un sujetador apropiado para los senos, que irán creciendo. El calzado es también muy importante, sobre todo al final del embarazo cuando las piernas y pies se hinchan. Estudia los mensajes de tu cuerpo. Cualquier señal perturbadora o diferente debe ser atendida y analizada. Toma muchos líquidos antes y durante el ejercicio, y haz paradas frecuentes. No hagas ejercicios cuando la temperatura ambiente es muy alta. No olvides hacer estiramientos y ejercicios de calentamiento antes de empezar con tus rutinas. Mide los latidos de tu corazón. Cuéntalos durante diez segundos y multiplícalos por seis. No deberían pasar de 150 por minuto, o lo que es lo mismo, 25 cada 10 segundos. No levantes pesos muy grandes y nunca te canses hasta perder el aliento. Deberías ser capaz de tener una conversación normal en todo momento. Piensa que si pierdes el aliento, el bebé hace rato que no recibe suficiente oxígeno.

Disfruta el embarazo.

Compilado por el equipo de Barinas.net.ve

El hogar virtual de la familia de Barinas

Referencias

http://www.embarazada.com/articulo/embarazadas-pueden-hacer-ejercicio

http://cnnespanol.cnn.com/2013/09/23/cuanto-ejercicio-deben-hacer-las-mujeres-embarazadas/

http://www.crianzanatural.com/art/art33.html

Imagen

http://entrepadres.imujer.com/2010-06-17/6931/ejercicios-para-embarazadas

Video

http://www.youtube.com/watch?v=R0lrVnPjn9c

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