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El estado contrario a la felicidad: la depresión.

Estimada familia de Barinas, ayer se celebró el día internacional de la felicidad. Nuestra compañera Llovizna lo reseñó en su último artículo. Yo quisiera, en contraste, hablar del estado de infelicidad, es decir, la depresión.

La depresión (del latín depressio, que significa «opresión», «encogimiento» o «abatimiento») es el diagnóstico psiquiátrico que describe un trastorno del estado de ánimo, transitorio o permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana (anhedonia). Los desórdenes depresivos pueden estar, en mayor o menor grado, acompañados de ansiedad. Esta alteración psiquiátrica, en algunos casos, puede constituir una de las fases del trastorno bipolar.

El término médico hace referencia a un síndrome o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: la tristeza patológica, el decaimiento, la irritabilidad o un trastorno del humor que puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual, independientemente de que su causa sea conocida o desconocida. Aunque ése es el núcleo principal de síntomas, la depresión también puede expresarse a través de afecciones de tipo cognitivo, volitivo o incluso somático. En la mayor parte de los casos, el diagnóstico es clínico, aunque debe diferenciarse de cuadros de expresión parecida, como los trastornos de ansiedad. La persona aquejada de depresión puede no vivenciar tristeza, sino pérdida de interés e incapacidad para disfrutar las actividades lúdicas habituales, así como una vivencia poco motivadora y más lenta del transcurso del tiempo. Su origen es multifactorial, aunque hay que destacar factores desencadenantes tales como el estrés y sentimientos (derivados de una decepción sentimental, la contemplación o vivencia de un accidente, asesinato o tragedia, el trastorno por malas noticias, pena, y el haber atravesado una experiencia cercana a la muerte). También hay otros orígenes, como una elaboración inadecuada del duelo (por la muerte de un ser querido) o incluso el consumo de determinadas sustancias (abuso de alcohol o de otras sustancias tóxicas) y factores de predisposición como la genética o un condicionamiento educativo. La depresión puede tener importantes consecuencias sociales y personales, desde la incapacidad laboral (ya que se puede presentar un agotamiento que se verá reflejado en la falta de interés hacia uno mismo, o incluso el desgano para la productividad, lo cual no solo afectará a quien está pasando por la depresión, sino también a quienes lo rodean) hasta el suicidio. Desde la biopsiquiatría, a través de un enfoque farmacológico, se propone el uso de antidepresivos. Sin embargo, los antidepresivos sólo han demostrado ser especialmente eficaces en depresión mayor/grave, en el sentido clínico del término, no coloquial.

En la depresión, está involucrada la delicada química del cerebro: específicamente, están involucradas unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Estas sustancias químicas contribuyen a la transmisión de mensajes entre las células nerviosas del cerebro.

Algunos neurotransmisores regulan el estado de ánimo. Cuando no están disponibles en las cantidades necesarias, el resultado puede ser la depresión.

La respuesta del cerebro a los acontecimientos estresantes como los mencionados más arriba puede alterar el equilibrio de los neurotransmisores y provocar una depresión.

Algunas veces, una persona puede experimentar una depresión sin poder identificar ningún acontecimiento triste o estresante responsable de ello. Las personas con una predisposición genética a la depresión pueden ser más propensas al desequilibrio en la actividad de los neurotransmisores que forma parte de la depresión.

Los medicamentos que se utilizan para tratar la depresión actúan ayudando a restablecer el equilibrio adecuado de los neurotransmisores.

El término en psicología de conducta hace referencia a la descripción de una situación individual mediante síntomas. La diferencia radica en que la suma de estos síntomas no implica en este caso un síndrome, sino conductas aisladas que pudieran si acaso establecer relaciones entre sí (pero no cualidades emergentes e independientes a estas respuestas). Así, la depresión no sería causa de la tristeza ni del suicidio, sino una mera descripción de la situación del sujeto. Pudiera acaso establecerse una relación con el suicidio en un sentido estadístico, pero tan sólo como una relación entre conductas (la del suicidio y las que compongan el cuadro clínico de la depresión). Es decir, en este sentido la depresión tiene una explicación basada en el ambiente o contexto, como un aprendizaje desadaptativo.

La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera una que otra vez durante períodos cortos. La depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de tiempo prolongado.

Los síntomas de depresión abarcan:

Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces.

Pérdida de placer en actividades habituales.

Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño.

Cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso.

Cansancio y falta de energía.

Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.

Dificultad para concentrarse.

Movimientos lentos o rápidos.

Inactividad y retraimiento de las actividades usuales.

Sentimientos de desesperanza y abandono.

Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.

La baja autoestima es común con la depresión, al igual que los arrebatos repentinos de ira y falta de placer en actividades que normalmente lo hacen feliz, entre ellas, la actividad sexual.

Los tipos principales de depresión abarcan:

Depresión mayor.

Deben presentarse 5 o más síntomas de la lista de arriba, durante al menos dos semanas para diagnosticar este tipo de depresión. La depresión mayor tiende a continuar durante al menos 6 meses si no recibe tratamiento. (Se dice que usted tiene depresión menor si presentan menos de 5 de estos síntomas durante al menos 2 semanas. La depresión menor es similar a la depresión mayor o grave, excepto que la primera sólo tiene de 2 a 4 síntomas).

Depresión atípica.

Ocurre en aproximadamente un tercio de los pacientes con depresión. Los síntomas abarcan comer y dormir en exceso. Usted puede sentirse como si estuviera sobrecargado y se acongoja mucho por el rechazo.

Distimia.

Es una forma de depresión más leve que dura años si no recibe tratamiento.

Otras formas comunes de depresión abarcan:

Depresión posparto.

Muchas mujeres se sienten algo deprimidas después de tener un bebé, pero la verdadera depresión posparto es más intensa e incluye los síntomas de la depresión mayor.

Trastorno disfórico premenstrual (TDP).

Caracterizado por los síntomas depresivos que ocurren una semana antes de la menstruación y desaparecen después de menstruar.

Trastorno afectivo estacional (TAE).

Ocurre con mayor frecuencia durante las estaciones de otoño e invierno y desaparece durante la primavera y el verano, muy probablemente debido a la falta de luz solar.

La depresión también puede alternar con manías (conocida como depresión maníaca o trastorno bipolar).

La depresión no tiene una única causa. Son muchos los factores que desempeñan un papel, incluidos la genética, el entorno, el estado de salud, los sucesos de la vida y determinados patrones de pensamiento que afectan las reacciones de las personas frente a los acontecimientos.

Las investigaciones han revelado que la depresión es hereditaria y sugieren que algunas personas heredan genes que los hacen más propensos a la depresión. Pero no toda persona que tiene propensión genética a la depresión se deprime. Y muchas otras que no tienen una historia familiar ligada a la depresión sí la sufren. Por lo tanto, si bien los genes son un factor, no constituyen la única causa de la depresión.

La depresión puede ser más común en las mujeres que en los hombres, aunque es posible que esto se deba a que las mujeres tienden más a buscar ayuda para este problema. La depresión también es más frecuente durante los años de adolescencia.

La depresión a menudo se transmite de padres a hijos; esto puede deberse a los genes, comportamientos aprendidos en el hogar o ambos. Incluso si los genes hacen que usted sea más propenso a presentar depresión, un hecho estresante o infeliz en la vida generalmente desencadena esta afección. Condiciones sociales como la pobreza, la falta de hogar y la violencia en la comunidad pueden aumentar las posibilidades de que las personas se depriman.

Muchos factores pueden causar depresión, como:

Alcoholismo o drogadicción.

Afecciones y tratamientos médicos tales como: ciertos tipos de cáncer, dolor prolongado, problemas para dormir, medicamentos esteroides, baja actividad de la tiroides (hipotiroidismo).

Situaciones o hechos estresantes en la vida tales como: maltrato o rechazo, ruptura de relaciones con el novio o la novia, la no aceptación de enfermedades terminales, muerte de un amigo o familiar, divorcio, incluso el divorcio de los padres; a veces, desaprobar una asignatura, enfermedad en la familia, pérdida del trabajo, aislamiento social (causa común de depresión en los ancianos).

En algunos adolescentes, los problemas de aprendizaje no diagnosticados pueden impedir un buen desempeño escolar, los cambios hormonales pueden afectar su estado de ánimo, o los problemas de salud pueden resultar un desafío o un revés. Con o sin los genes para la depresión, cualquiera de estos elementos puede preparar el contexto para que una persona se deprima.

A veces, los amigos o familiares pueden advertir que una persona está deprimida. Pueden responder con amor, amabilidad o apoyo, con la esperanza de que la tristeza pase pronto. Pueden ofrecerse para escuchar si es que la persona desea hablar (aunque las personas deprimidas no suelen tener ganas de hablar o no encuentran las palabras para describir qué es lo que les ocurre). Si el sentimiento de depresión no desaparece al poco tiempo, los amigos o las personas queridas pueden animar a la persona a que busque la ayuda de un médico o de un profesional de la salud mental.

Pero no todas las personas perciben la depresión cuando alguien a quien conocen la está sufriendo. Y algunas personas tienen ideas equivocadas de lo que significa estar deprimido. Quienes no comprenden pueden reaccionar frente a la poca energía de la persona deprimida con críticas, regaños por su actitud de dejadez o por no intentar. Algunos creen erróneamente que la depresión no es más que una actitud que la persona puede cambiar o un estado de ánimo del que se puede salir. No es tan sencillo.

Muchas personas simplemente no se dan cuenta de que la depresión puede provocar muchos problemas o mucho dolor. Algunas veces, incluso las personas deprimidas no se toman su enfermedad con la debida seriedad. Algunas personas tienen la errada creencia de que la depresión proviene de la debilidad o que es una falla del carácter. Este mito lleva a algunos a ocultar su depresión. Como sienten vergüenza, pueden llegar a evitar buscar ayuda.

Sin importar el tipo y gravedad de la depresión, las siguientes medidas de cuidados personales pueden ayudar:

Dormir bien.

Consumir una alimentación nutritiva y saludable.

Hacer ejercicio regularmente.

Evitar el consumo de alcohol, marihuana y otras drogas psicoactivas.

Involucrarse en actividades que lo hagan feliz.

Pasar el tiempo con familiares y amigos.

Si usted es una persona religiosa o espiritual, hable con clérigos o consejeros espirituales.

Contemple la posibilidad de la meditación, el tai chi y otros métodos de relajación.

Agregar ácidos grasos omega-3 a la dieta, los cuales se pueden obtener en suplementos de venta libre o consumiendo pescado como el atún, el salmón o la caballa.

Si su depresión ocurre en los meses de otoño o invierno, ensaye con fototerapia usando una lámpara especial que es similar a la luz del sol.

 

Si usted tiene depresión de moderada a grave, el plan de tratamiento más efectivo probablemente involucrará una combinación de psicoterapia, cambios en el estilo de vida y medicamentos.

Llame al médico si:

Escucha voces que no existen.

Llora con frecuencia sin una causa.

Su depresión ha afectado su vida laboral, escolar o familiar por más de dos semanas.

Presenta tres o más síntomas de depresión.

Piensa que uno de los medicamentos que está tomando actualmente puede estar causándole depresión. Sin embargo, NO cambie ni suspenda los medicamentos sin consultarlo con el médico.

Cree que debe reducir el consumo de alcohol, un miembro de la familia o un amigo le ha pedido que lo haga, se siente culpable con relación a la cantidad de alcohol que consume o el alcohol es lo primero que bebe en la mañana.

Diversos estudios han afirmado que algunos alimentos pueden ayudar con los cuadros depresivos, debido a que contienen nutrientes que participan en la síntesis de neurotransmisores, por lo tanto hay que consumir platos ricos en triptófano, fenilalanina, tirosina, ácidos  grasos esenciales como el ácido liniolénico (W-3), vitamina C y del complejo B;  y  minerales como zinc, magnesio, calcio y hierro.

Por otro lado, consumir alimentos ricos en serotonina es una buena herramienta para combatir los estados depresivos, debido a que es un neurotransmisor que influye directamente en el animo de la persona, creando una sensación de bienestar.

A continuación te presentamos una lista de los alimentos que debes ingerir para ayudar a superar los estados depresivos:

Pescados azules: los peces como el atún o el salmón poseen ricos ácidos grasos omega-3 que ayudan a contrarrestar la falta de un ácido graso llamo EPA, el cual interviene en los estados anímicos y trastornos del sueño.

Lácteos: La leche y los quesos son ricos en calcio, proteína y vitamina D. Así mismo, son ricos en triptófano, que interviene en la síntesis de serotonina.

Arroz Integral: posee ácido fólico y vitaminas B1 y B3. Libera la glucosa del flujo sanguíneo, evitando los bajones de azúcar y con los cambios de humor. También es rico en fibra que ayuda a controlar la ansiedad.

Frutos secos: Las nueces, almendras y avellanas poseen triptófano en su composición química. También son una buena fuente de grasas monoinsaturadas y proteína que benefician la salud cardiaca.

Levadura de cerveza: contiene vitaminas del grupo B que influyen en el funcionamiento del cerebro y sistema nervioso.

Té verde: es una rica fuente de antioxidantes y de un aminoácido llamado teanina cuyas propiedades anti-estrés brinda relajación.

Avena Integral: contiene vitaminas del complejo B como B1, B5, B6 y B9, además es una buena fuente de triptófano que ayuda a la serotonina.

Jengibre y ají: son ricos en capsaicina, un componente que estimula la producción de endorfinas, conocidas como hormonas de la felicidad.

Chocolate: Ayuda a liberar serotonina y relaja los vasos sanguíneos del sistema cardiovascular.

Para evitar la depresión se recomienda los siguiente:

 -Actívate, haz todo ese tipo de cosas que antes te generaban ilusión.

- Positiva tus pensamientos, busca con todo tu interés el lado positivo que todas las cosas tienen.

- Desarrolla tu autoestima, acéptate como eres, no necesitas ser "más", ríndete, cuanto más quieres cambiarte, más te criticas y más disminuyes la autoestima.

- Desarrolla tu asertividad y mejora las relaciones personales en tu entorno, con mayor capacidad para defender tus derechos e intereses personales.

- Vive tus emociones y desarrolla tu inteligencia emocional, aprendiendo a reconocer y aceptar tus emociones aunque no sean agradables, como la tristeza, la soledad o el abandono.

- Afronta las situaciones y actividades desagradables pendientes, que has tratado de evitar y te ocasionan estrés e inquietud.

- Establece objetivos en tu vida, aunque sean modestos. Haz una lista y empieza a caminar hacia ellos ¡ya!

- Dedica un tiempo al día a relajarte, con actividades como respirar profundamente o practicar relajación.

- Deja en silencio tu mente, no le des más vueltas a tus pensamientos, es inútil, no luches contra corriente, déjate fluir.

- Aprende a solucionar tus problemas, mejorando tu capacidad de discernimiento y toma de decisiones.

Se feliz!

Compilado por el equipo de Barinas.net.ve
El Hogar Virtual de la Familia de Barinas.

Referencias

http://www.superarladepresion.com

http://es.wikipedia.org/wiki/Depresión

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003213.htm

http://kidshealth.org/teen/en_espanol/mente/depression_esp.html

http://cocinayvino.net/vida-ligera/dietas-especiales/1140-alimentos-aliados-contra-la-depresion.html

Imagen

http://www.lanacion.com.ve/reportajes-y-especiales/la-depresion-cada-vez-mas-comun-y-poco-tratada/

http://drgeorgeyr.blogspot.com/2012/12/diferencias-entre-depresion-bipolar-y.html

http://www.ngenespanol.com/articulos/456917/comer-depresion-acarrea-mayor-depresion/

http://evelinsuju1.blogspot.com

Video

http://www.youtube.com/watch?v=miVLOSZiSGo

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