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Tiempos de confianza

Estos son días de esperanza. Sí, a pesar de todo lo son. Más de un lector después de leer los titulares de la prensa de los últimos tiempos pensará: ¿Ilusión en que vendrán tiempos mejores? La verdad es que cuesta. Quien esto escribe, como cualquiera, como todos, ha tenido sus momentos oscuros. Aquellos en los que se cree que "esto se lo llevó quien lo trajo" (literalmente), que no hay salida posible porque cada vez más se diseña perversamente el oscuro destino de "negar al otro" y mientras sigamos de espaldas no hay futuro posible.

Nunca lo habrá si se asume la historia con un "yo tengo la verdad absoluta" y se niega la perspectiva de la acera de enfrente. Esta sinrazón en la que desde el poder se quiere dominar mas no gobernar. En la que se prohibe pensar, discernir y mucho menos discrepar. En la que muchos son tratados como "ciudadanos de segunda" por el simple hecho de no bailar pegado con esta locura en grado superlativo.

Sí, son tiempos de "nubes negras", de preocupación y de incertidumbre (y cada vez más) por lo que a muchos les suena a frasecita de tarjeta cursi aquello de "Año nuevo es tiempo de esperanza", pero definitivamente es algo a lo que no podemos, ni debemos renunciar.

Ahora, ¿cómo asumir este asunto de la esperanza como una realidad posible y no como un gesto de resignación, un ... "bueno... es lo último que nos queda"? Tal vez la única forma sea con la acción. Con no dejar el tema como algo que está "fuera de nosotros" y que depende única y exclusivamente de la Providencia, del destino, de la alineación de los astros o de algún elemento esotérico.

Hay muchos que te dicen aquello de "lo único que nos queda es rezar" como si estuviéramos frente al caso de un enfermo terminal... Pero, ¿cuánta gente preocupada comenta lo mismo, "¿qué podemos hacer ante esta situación?" Allí está el detalle. En la mayoría de los venezolanos está la misma inquietud, la misma sensación de hartazgo y una similar percepción de "colmo" ante todos y cada una de los hechos que nos generan este vértigo cotidiano.

Por muy paradójico que parezca ya eso es una razón para no dejarnos llevar "cuesta abajo en la rodada". Somos muchos. No queremos decir que no estamos lo suficientemente activos porque diariamente son decenas las manifestaciones por "x" o "y" razones, sino que no estamos lo necesariamente articulados o comprometidos porque siempre es mejor dejar el problema al Altísimo ya que El siempre resuelve. (A Dios rogando y con el mazo dando, dice el refranero popular).
 
Quizás habría que hacerle unos ajustes a la frasecita hecha y variarla hacia un "Año nuevo es tiempo de confianza", pero en nosotros mismos, en nuestra fuerza y en lo que somos capaces de lograr si salimos de la poltrona, de la tristeza y de la resignación... ¡Feliz año nuevo!
 
   
 
Por: María Isabel Párraga B.
mariaisabelparraga@gmail.com
Cambios y fotografía: Barinas.net.ve
Fuente: http://www.laprensadebarinas.com.ve/nueva/xxview.php?ArtID=92628

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