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¿Qué hacer cuando nos abandona un amigo?

Acaba de fallecer un amigo. No cualquier amigo. Un amigo, docente ejemplar,  que compartió de manera alegre y jovial con muchos de sus coterráneos en las buenas y en las malas.

En las aulas de Rojas y Alberto Arvelo más de 25 años ejerciendo con amor y honestidad el apostolado de maestro. Las escuelas de la Colonia de Mijagual, nuestra alma mater en Alberto Arvelo también se visten de luto. A veces no aceptamos lo enigmático e inverosímil del imprevisto viaje del lado de los seres queridos.

A propósito de esta trágica noticia, una historia para compartir: <  quedó sorprendida.  "Mamá, le dijo, todas las tumbas estás llenas de flores, y en todas se lee lo mismo: A mi querido esposo, a mis queridos padres, a mi amado hijo... ¿Es que tenemos que morir para empezar a amarnos?>>

Lección moral: El amor hay que demostrarlo en la vida, no esperar a que la muerte arrebate todas las oportunidades. Amar lleva consigo entregarse, dar la vida. El amor que no se da, se pudre. Amar no es dar cosas, es entregarse uno mismo. El que ama no debe poner los pies en la luna y los ojos en las estrellas, sino mirar bien abajo y pisar con firmeza la realidad diaria. 

Esta moraleja para recordar unas notas de mucha reflexión: LO HUBIESE PREFERIDO AYER CUANDO ESTABAS VIVO, Y NO HOY QUE TE ENCUENTRAS MUERTO.

Hubiese preferido compartir contigo suficientes minutos mientras estabas vivo y no una noche entera velando tu sueño hacia una mejor vida, ahora que estás muerto.

Hubiese preferido estrechar fraternalmente tu mano mientras estabas vivo, y no apoyar mi cuerpo sobre tu ataúd, ahora que estás muerto.

Hubiese preferido hacerte una sola llamada mientras estabas vivo y no emprender un inesperado y largo viaje, ahora que estás muerto.

Hubiese preferido regalarte una sola rosa mientras estabas vivo y no llevarte un hermoso ramo, o lanzar una que otra flor a la fosa fría  donde reposan tus restos.

Hubiese preferido elevar al cielo una oración mientras estabas vivo y no una misa cantada y concelebrada ahora que estás muerto.

Hubiese preferido decirte unas palabras de aliento mientras estabas vivo y no un desgarrador poema ahora que estás muerto.

Hubiese preferido deleitarte para que escucharas un solo acorde de guitarra mientras estabas vivo, y no una conmovedora serenata de música ranchera ahora que estás muerto.

Hubiese preferido dedicarte una leve plegaria mientras estabas vivo y no un político epitafio sobre tu tumba, ahora que estás muerto.

Hubiese preferido disfrutar de los más mínimos detalles mientras estabas vivo y no de grandes manifestaciones de duelo y dolor, ahora que estás muerto...

Hubiese preferido que me escucharas un poco nervioso diciendo lo que sentía por ti mientras estabas vivo y no un gran lamento porque no lo dije a tiempo,  ahora estás muerto.

A la memoria de un amigo a quien consideré como un hermano: Óscar Epifanio Mendoza Araujo, quien falleció trágicamente el viernes 10 de julio del presente año en la carretera que conduce de Sabaneta de Barinas a La Colonia de Mijagual, esta última población donde tenía su sitio de residencia.  

A Dios infinitas gracias doy por haberme permitido que mucha de esas experiencias que hubiese preferido no quedasen en un lamento de un “hubiese”, efectivamente las pude compartir con ese gran amigo y las tendré presentes en mi mente para desearle allá en la eternidad  QEPD

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