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La ansiedad

Estimada familia de Barinas, todo el mundo experimenta sentimientos de ansiedad de vez en cuando. La ansiedad puede describirse como un sentimiento de inquietud, nerviosismo, preocupación, temor o pánico por lo que está a punto de ocurrir o puede ocurrir. Mientras que el miedo es la emoción que sentimos en presencia de una amenaza, la ansiedad es una sensación de un peligro, problema o amenaza que está por suceder.

La ansiedad (del latín anxietas, 'angustia, aflicción') es una respuesta emocional o conjunto de respuestas que engloba: aspectos subjetivos o cognitivos de carácter los cuales son desagradables, aspectos corporales o fisiológicos caracterizados por un alto grado de activación del sistema periférico, aspectos observables o motores que suelen implicar comportamientos claramente definidos. La ansiedad tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia, junto con el miedo, la ira, la tristeza o la felicidad. Para preservar su integridad física ante amenazas el ser humano ha tenido que poner en marcha respuestas eficaces y adaptativas durante millones de años.

Cuando el cuerpo y la mente reaccionan al peligro o la amenaza, una persona siente sensaciones físicas de ansiedad: cosas como la aceleración del ritmo cardíaco y respiratorio, tensión muscular, las palmas de las manos que sudan, un malestar en el estómago y temblor en las manos y las piernas. Estas sensaciones son parte de la respuesta del cuerpo de "huir o luchar". Están provocadas por un aumento de la producción de adrenalina y otras sustancias químicas que preparan al cuerpo para escapar rápidamente del peligro. Pueden presentarse como síntomas leves o extremos.

La respuesta de lucha o huida ocurre instantáneamente cuando una persona siente una amenaza. Pocos segundos después, la parte del cerebro encargada de pensar (la corteza) empieza a procesar la situación y a evaluar si la amenaza es real, y en tal caso, cómo manejarla. Si la corteza envía la señal de no hay peligro, la respuesta de lucha o huida se desactiva y el sistema nervioso puede relajarse.

Si la mente razona que una amenaza puede durar, los sentimientos de ansiedad se prolongan, manteniendo alerta a la persona. Las sensaciones físicas, como la respiración rápida u superficial, las palpitaciones, la tensión muscular y el sudor en las palmas pueden continuar también. Sin embargo, si esas respuestas físicas se producen en un ambiente no considerado hostil, peligroso o harmonioso entonces el individuo padece una patología denominada “trastorno de ansiedad”.

Trastorno de ansiedad es un término general que abarca varias formas diferentes de un tipo de trastorno mental, caracterizada por miedo y ansiedad anormal y patológica. Las condiciones ahora consideradas trastornos de ansiedad llegaron bajo la égida de la psiquiatría hacia el final del siglo XIX. Gelder, Mayou y Geddes (2005) explican que los trastornos de ansiedad se clasifican en dos grupos: síntomas continuos y síntomas episódicos. Los criterios diagnósticos actuales psiquiátricos reconocen una gran variedad de trastornos de ansiedad. Estudios recientes, además de haber encontrado que hasta un 18% de la población estadounidense y un 20% de la población española pueden estar afectados por uno o más de estos desórdenes, han hallado que la genética encargada en propiciar la aparición y el desarrollo de éstos es la misma que la involucrada en los trastornos depresivos y bipolares. Cada uno tiene sus propias características y síntomas y requieren tratamientos diferentes. Las emociones presentes en los trastornos de ansiedad van desde el simple nerviosismo a episodios de terror o pánico.

Cada vez más información sugiere que el uso regular de marihuana en la adolescencia también puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de serios trastornos psíquicos, en especial la esquizofrenia y la ansiedad. Además de promover otros trastornos, el alcohol es especialmente responsable del abuso y la dependencia que ha arruinado la vida de innumerables personas durante milenios. Pocos estudios han examinado si el uso de estos compuestos con moderación podría mejorar la depresión o la ansiedad. Sin embargo, como Sócrates señaló hace casi 2.000 años, el alcohol es a la vez una bendición y una maldición para la humanidad. Ciertamente, ahora sabemos que el uso moderado regular del alcohol realmente fomenta un número de factores de salud.

Del mismo modo, está cada vez más claro que muchos de los compuestos químicos contenidos en la marihuana son prometedores para el tratamiento de dolores físicos. El sistema endocannabinoide en el cerebro, el cual es un objetivo primario para la marihuana, tiene efectos profundos en la manera en que la gente piensa y en cómo se siente. Por ejemplo, cada vez más evidencia sugiere que el estímulo de los corredores de pistas que mucha gente alcanza después de una sesión agotadora de ejercicios se debe principalmente a la activación del sistema endocannabinoide interno del cerebro. Otros compuestos de la marihuana tienen un impacto en otras vías cerebrales como la serotonina, las cuales juegan un papel importante en la depresión y la ansiedad.

Las personas han estado tomándose una o dos copas por las noches desde tiempos inmemoriales. Y mucha gente asegurará que esta práctica les ayuda a desahogar los problemas del día a día. Recientemente, me he reunido con varios psiquiatras muy experimentados quienes han estado recomendando el uso de pequeñas cantidades de marihuana para los pacientes muy deprimidos que no han reaccionado a los antidepresivos. En algunos pacientes, se están registrando mejoras sorprendentes.

Pero el problema en este momento es que mientras muchos estudios han demostrado que existe una relación entre el alcohol/marihuana y las enfermedades mentales, no se tiene conocimiento de estudios realmente rigurosos que se enfoquen en el potencial terapéutico, ya sea de la depresión o de la ansiedad. Sea cual sea el posible beneficio que puedan ofrecer el alcohol y la marihuana, se pierde totalmente una vez se abusa de ellos.

 

El mejor tratamiento que se ha estudiado para la depresión o la ansiedad que no implique medicinas es la psicoterapia. Literalmente cientos de estudios han demostrado que en promedio, la psicoterapia funciona tan bien para estas condiciones como lo hacen los medicamentos. Entre las diversas psicoterapias que existen, la que mejor se ha estudiado es la terapia cognitiva conductual, o TCC. Pero estudios se llevan a cabo todo el tiempo, y otras formas de terapia también se están convirtiendo en altamente efectivas.

Más allá del tipo de terapia empleada, un factor clave en el éxito de la terapia es la "relación" entre el cliente/paciente y el terapista. En términos prácticos, esto significa que las personas deben sentirse cómodas con sus terapistas. Si uno siente que lo ignoran, hacen de menos, desprecian o atacan, es poco probable que la terapia sea exitosa. Muy a menudo, cuando la terapia funciona, las personas empiezan a sentirse mejor en el transcurso de pocas semanas, así que también esto es algo que se debe tener en cuenta.

Ademas de la psicoterapia, especialmente cuando se trata de depresión, constantemente se ha demostrado que el ejercicio físico es valioso. Tanto el entrenamiento de resistencia como el ejercicio aeróbico tienen beneficios y combinarlos es lo mejor que se puede hacer. Sin embargo, para lograr el completo efecto antidepresivo del ejercicio se requiere de un verdadero compromiso. Para trabajar de manera óptima, el ejercicio debe realizarse durante por lo menos 30 minutos, cinco días a la semana. Y el nivel de intensidad debe ser tal que la persona tenga algún grado de dificultad para participar en una conversación mientras se ejercita.

Sin embargo, otros beneficios para la salud vienen de un ejercicio menos extenuante y en general, muchas personas se sienten mucho mejor incluso con un ejercicio moderado. Varios suplementos han demostrado ser prometedores en el tratamiento de la depresión.

La evidencia sugiere que los ácidos grasos omega-3 y la N-Acetilcisteína también pueden resultar beneficiosos para el tratamiento en contra de la ansiedad y depresión. Si alguien tiene el patrón de deprimirse de vez en cuando, la terapia de luz brillante con una caja de luz que emite al menos 10.000 lux ha demostrado ser muy efectiva. El poder que una caja de luz tiene para subir el ánimo y dar energía puede ser verdaderamente excepcional. El estado de ánimo y nivel de energía de más o menos el 10% de la población se ven afectados en el invierno de los países templados. Este fenómeno es más común en los lugares fríos, oscuros y grises que en aquellos cálidos y soleados al sur.

Mantener una actividad social sana es recomendable. Salir a disfrutar con amigos o con su pareja, cenar en un restaurant, practicar deportes de equipos etc nos puede mantener física y mentalmente sanos.

Compilado por el equipo de Barinas.net.ve
El hogar virtual de la familia de Barinas

Referencias

http://cnnespanol.cnn.com/2014/01/24/consejos-utiles-para-tratar-la-ansiedad/

http://es.wikipedia.org/wiki/Ansiedad

http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_de_ansiedad

http://kidshealth.org/teen/en_espanol/mente/anxiety_esp.html

Imagen

http://universodoppler.wordpress.com/2011/02/15/la-psicoterapia-puede-combatir-el-trastorno-de-ansiedad/

http://www.laansiedad.net/sintomas.html

http://trastornosdeansiedad.wordpress.com/2013/05/20/ansiedad-por-separacion-como-superarlo/

Video

http://www.youtube.com/watch?v=5xs1uox_7ak

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