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Naturaleza extrema: Tormentas solares y tormentas geomagnéticas

Querida familia barinesa, recibe un cordial saludo, dentro de la serie “Naturaleza extrema” compartimos contigo un artículo en el que puedes conocer más de cerca dos de los fenómenos astronómicos más extremos del Universo y que tienen gran impacto en nuestro planeta, su influencia es capaz de lograr grandes cambios en la naturaleza, se trata de las tormentas solares y las tormentas geomagnéticas.

Desde finales de 2011 hemos oído hablar bastante de las tormentas solares, debido a que empezó el llamado máximo solar, que es el período regular de mayor actividad solar en el ciclo de once años del Sol. Durante el máximo solar aparece gran cantidad de manchas solares y la emisión de radiación aumenta alrededor de 0,1%. De hecho, a mediados del 2013 se produjeron las tormentas solares más intensas de la historia, tal actividad extrema desató una serie de temores, algunos con base científica, que amenazó la estabilidad del planeta, pero ¿existen razones para temerle a las tormentas solares? ¿Qué clase de transformaciones pueden generar en el planeta? ¿Qué tan grande es el impacto de estas tormentas en la vida humana? En primer lugar hay que tener claridad con respecto a qué son las tormentas solares, bien, empecemos por señalar que las tormentas solares son distintas a las tormentas geomagnéticas, con frecuencia se suele confundir la terminología y se asumen como sinónimos, la verdad son dos fenómenos diferentes.

La información científica refiere que las tormentas solares consisten en violentas explosiones de plasma y de partículas cargadas, llamadas ‘fulguraciones’ y, sobre todo, ‘eyecciones de masa coronal’ que se desprenden del Sol. Normalmente, las eyecciones de masa coronal se producen tras una fulguración, pero no siempre es así. La actividad magnética del Sol hace que se formen bucles de plasma en su superficie. Cuando la actividad magnética es más fuerte, hay tantos bucles que chocan entre sí y provocan enormes explosiones de plasma. Alcanzan una temperatura de decenas de millones de grados. Durante una tormenta solar, se expulsan y se expanden por todo el Sistema Solar millones de toneladas de plasma y partículas cargadas, junto con gran cantidad de rayos X y gamma, la radiación más potente que existe. La radiación alcanza la Tierra en 8 minutos, ya que viaja a la velocidad de la luz. Afortunadamente, nuestra atmósfera nos protege, precisamente esta protección deriva en las tormentas geomagnéticas.

Se conoce como tormenta geomagnética a la perturbación temporal de la magnetosfera terrestre. Asociada a una eyección de masa coronal (CME), un agujero en la corona o una llamarada solar, es una onda de choque de viento solar que llega entre 24 y 36 horas después del suceso. Esto solamente ocurre si la onda de choque viaja hacia la Tierra. La presión del viento solar sobre la magnetosfera aumentará o disminuirá en función de la actividad solar. La presión del viento solar modifica las corrientes eléctricas en la ionosfera. Las tormentas magnéticas duran de 24 a 48 horas, aunque pueden prolongarse varios días. Hay que tener en cuenta que las tormentas geomagnéticas son las que inciden en el planeta, no la llamarada solar en sí –producto de la tormenta solar– sino el choque entre la llamarada y la magnetosfera, el manto magnético de la Tierra, que desvía los rayos ultravioletas e impide que la radiación ponga en peligro la vida. Cuando el manto magnético está debilitado se puede apreciar la actividad de la tormenta en episodios extraordinarios denominados “auroras boreales”.

 

Las tormentas geomagnéticas cumplen las siguientes etapas


1ª etapa - Erupción solar: tarda solamente 8 minutos en llegar a la Tierra. La radiación electromagnética es capaz de interrumpir las comunicaciones. La erupción solar expande la atmósfera hasta alcanzar las órbitas de los satélites, alterando sus órbitas y provocando su caída a la superficie de la Tierra.

2ª etapa - Tormenta de radiación: un bombardeo de radiación que puede quemar los circuitos eléctricos y dañar a las personas expuestas; aun cuando la atmósfera y la magnetósfera actúan a modo de escudo para evitar este tipo de efectos.

3ª etapa - Eyección de Masa Coronal: esta es la onda más peligrosa ya que, en el caso de estar orientada hacia el sur, daña los satélites, todos los transformadores eléctricos por los que pase electricidad y las comunicaciones en todo el planeta. Si está orientada al norte, rebotará en la magnetosfera.

Tomando en cuenta las etapas propias de las tormentas geomagnéticas debido a la actividad solar, cabe preguntar:

¿Estamos realmente preparados para afrontar las consecuencias de una gran tormenta solar?

En 2012 se produjeron las tormentas solares más violentas de la historia, para suerte nuestra, las llamaradas más potentes nos golpearon orientadas hacia el norte del planeta por lo que la magnetósfera, muy fuerte en esta zona, las bloqueó.  Debido a este episodio, el profesor Daniel Baker, científico de la Universidad de Colorado en Boulder, planteó en el encuentro de la Unión Americana de Geofísica, trabajar para que los políticos comenzaran a plantearse seriamente los peligros del clima espacial. En su disertación, Baker propuso que el evento de 2012 fuera adoptado como una estimación de lo peor que podría ocurrirnos en caso de que el Sol nos golpeara realmente y que el ejemplo sirviera para modelar sus posibles efectos en nuestros sistemas tecnológicos.

Según el científico y muchos de sus colegas, el hombre no está preparado para afrontar las consecuencias de las llamaradas solares. Los expertos se preguntan qué están haciendo los gobiernos para proteger las centrales eléctricas e hidroeléctricas, qué están haciendo los gobiernos para afrontar la pérdida de electricidad en vastas regiones de la Tierra, cómo se va a afrontar el calor en la zona septentrional del planeta o cómo se va a combatir el frío si no funciona la calefacción. Qué pasará con la producción de alimentos, la industria y las finanzas si los sistemas dejan de funcionar. Qué pasará con el transporte y los sistemas de salud. En suma, las fuerzas destructivas del Sol podrían aniquilarnos, pues no estamos tomando en cuenta este hecho. Los científicos han advertido que el mando magnético de la Tierra se está debilitando y se espera en los próximos 1500 años que se produzca una inversión del mismo, significa que será un periodo muy largo en que estaremos sin la protección del manto, es decir, totalmente expuestos a las tormentas solares. El Sol tiene su propia personalidad, ante su poder somos inútiles y por ello debemos respetarlo, subestimar la fuerza de la naturaleza es un error grande, como ciudadanos debemos activar iniciativas que obliguen a los gobiernos a proteger la tecnología y los medios que son determinantes en el correcto equilibrio de la vida en la Tierra. ¡Saludos!

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Fuentes informativas

Sitios Web

http://www.astromia.com/solar/tormentasolar.htm

http://noticias.tudiscovery.com/estamos-preparados-para-una-gran-tormenta-solar/

http://es.wikipedia.org/wiki/Tormenta_geomagn%C3%A9tica

Imágenes

http://www.astromia.com/solar/tormentasolar.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Magnetosfera

http://lasmonedasdejudas.blogspot.com/2012/03/tormenta-solar-catastrofica-estan.html

https://fahrenheit2012.wordpress.com/category/tormenta-solar/

Compilado por el equipo de Barinas.net.ve

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