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"Cosas" de la vida...

Estimada familia barinesa, la panspermia es una hipótesis que propone que la vida puede tener su origen en cualquier parte del universo, y no proceder directa o exclusivamente de la Tierra; sino que probablemente proviene y posiblemente se habría formado en la cabeza de los cometas, y éstos, al fragmentarse tarde o temprano, pudieron haber llegado a la Tierra incrustados en meteoros pétreos, en una especie de "siembra cósmica" o panspermia.  Estas ideas tienen su origen en algunas de las consideraciones del filósofo griego Anaxágoras.

Es así que al referirse a la hipótesis de la Panspermia se hace referencia a la llegada a la Tierra de formas de vida microscópicas desde el espacio exterior; y no hace referencia directa a la llegada a la Tierra desde el espacio de moléculas orgánicas precursoras de la vida, o de explicar como ocurrió el proceso de formación de la posible vida paspérmica proveniente fuera del planeta Tierra.

Existen estudios que sugieren la posible existencia de bacterias capaces de sobrevivir largos períodos de tiempo incluso en el espacio exterior. Otros han hallado bacterias en la atmósfera a altitudes de más de 40 km donde, aunque no se espera que se produzcan mezclas con capas inferiores, pueden haber llegado desde el exterior. Bacterias Streptococcus mitis que fueron llevadas a la Luna por accidente en la Surveyor 3 en 1967, pudieron ser revividas sin dificultad cuando llegaron de vuelta a la Tierra tres años después.

El análisis del meteorito ALH84001, generalmente considerado como que fue originado por el planeta Marte, sugiere que contiene estructuras que podrían haber sido causadas por formas de vida microscópica. Esta es hasta la fecha la única indicación de una posible vida extraterrestre, y aún es muy controvertida. Por otro lado, existe el meteorito Murchison, que contiene uracilo y xantina, dos precursores de las moléculas que configuran el ARN y el ADN.

Hace 4.500 millones de años, la Tierra primitiva era bombardeada por restos planetarios del joven Sistema Solar, meteoritos, cometas y asteroides. La lluvia cósmica duró millones de años. Los cometas, meteoritos y el polvo estelar contienen materia orgánica. Las moléculas orgánicas son comunes en las zonas del Sistema Solar exterior, que es de donde provienen los cometas. También en las zonas interestelares. Se formaron al mismo tiempo que el Sistema Solar, y aún hoy viajan por el espacio.

La panspermia tiene dos versiones. Para la panspermia dirigida, la vida se propaga por el universo mediante bacterias muy resistentes que viajan a bordo de cometas. La panspermia molecular cree que lo que viaja por el espacio no son bacterias sino moléculas orgánicas complejas. Al aterrizar en la Tierra se combinaron con el caldo primordial de aminoácidos e iniciaron las reacciones químicas que dieron lugar a la vida. La hipótesis de la panspermia es posible, aunque no necesaria para explicar el origen de la vida sobre la Tierra.

Si la panspermia es correcta, en estos momentos las semillas de la vida continuarían viajando por el espacio y la vida podría estar sembrándose en algún otro lugar del Cosmos. Sin embargo, resulta paradójico que aquello que sembró la vida también puede exterminarla. Hace 65 millones de años un asteroide de unos 10 km de diámetro llegó del espacio y se precipitó contra la Tierra. Ese cataclismo acabó con los grandes dinosaurios y puso la vida en jaque,. Fue gracias a ese colosal y destructivo impacto que el hombre está en el planeta, ya que de esta forma los mamíferos tuvieron una oportunidad de expandirse por el mundo.

La cicatriz del asteroide aún persiste en la península del Yucatán en México, un cráter de unos 300 km de diámetro. La explosión fue tal, que una ingente cantidad de rocas fundidas salieron despedidas incluso fuera de la atmósfera terrestre, llegando a la mitad de la distancia entre la Tierra y la Luna, y volvieron a caer por decenas de miles, incendiando gran parte del planeta.

Pero lo peor de todo no fue el impacto, sino sus consecuencias. Una descomunal columna de humo, polvo y cenizas, como si de cientos de volcanes activos se trataran, se elevó a decenas de km, rodeando todo el planeta. Durante meses o tal vez durante años, el Sol se hizo invisible. El frío se apoderó del planeta, las plantas no podían hacer la fotosíntesis y comenzaron a morir, de igual forma los herbívoros y los carnívoros.

Aún tenemos sobre nosotros el peligro de impacto de grandes asteroides. Esencialmente los llamados NEOS, cometas y asteroides cuyas órbitas se aproximan o se cruzan peligrosamente con la nuestra. Los asteroides Atón cruzan la órbita de la Tierra y se internan en la de Venus e incluso en la de Mercurio. Otro grupo de asteroides son los denominados Apolo, cuyas órbitas cruzan la nuestra y el planeta Venus. Los asteroides Amor se localizan en la órbita de Marte, pero algunos de ellos pueden aproximarse a la Tierra. La mayor parte de estos asteroides son conocidos y sus órbitas han sido calculadas. De momento, ninguno de ellos lleva una trayectoria de caída sobre la Tierra.

Pero los asteroides no solo se almacenan en estos lugares, sino en otros muchos del Sistema Solar: entre Marte y Júpiter se cuentan por decenas de miles, es el cinturón principal de asteroides. Cualquier impacto entre ellos los desviaría de sus órbitas para llegar a cualquier lugar del Sistema Solar. El cinturón de Kuiper es un lejano conglomerado de asteroides en las proximidades de Plutón. Mucho más allá, a mitad de distancia entre el Sol y la estrella más cercana (entre 1 y 2 años luz), se encuentra un verdadero ejército de cometas y asteroides, cuyo conjunto se llama la Nube de Oort, que se cuentan por millones y que rodean a todo el Sistema Solar como si de una pompa gigante se tratara. En ocasiones y por motivos desconocidas, decenas de ellos caen hacia el Sistema Solar interior. Algunas investigaciones apuntan a que la fuerza de gravedad de estrellas cercanas hace vibrar a la nube, alterando las órbitas de cometas y asteroides.

Esta Nube de Oort se ha observado alrededor de otras estrellas y los científicos piensan que son los escombros o los desechos de la formación de sistemas solares. Se está trabajando en programas espaciales para desviar asteroides. Uno de ellos, el europeo, consiste en enterrar una importante cantidad de explosivos bajo la superficie del asteroide y desviarlo. Otro, el norteamericano, en acercar una nave que con su fuerza gravitatoria desviaría el asteroide. Un tercero, el ruso, en hacer explotar un artefacto en las proximidades del asteroide, como si de un gran soplo se tratara para desviarlo.

Lo que le ocurrió a la Tierra hace 65 millones de años no fue nada comparado con el mayor impacto sufrido por nuestro planeta. Cuando la Tierra se formó y aún no era un planeta sólido, hace unos 4.600 millones de años, ríos de material incandescente aún circulaban por la ardiente superficie. El acontecimiento es hasta la fecha la mayor catástrofe planetaria registrada en nuestro Sistema Solar. Esta teoría data de 1974. Un planeta del tamaño de Marte chocó contra la Tierra a una velocidad de 40.000 km/h. El impacto fundió la Tierra por completo y parte de aquel planeta se unió con la Tierra para aumentar el tamaño del nuestro y fundir sus núcleos metálicos. El hipotético planeta es denominado Theia, madre de la diosa lunar en la mitología griega.

Pero una ingente cantidad de material fundido saltó al espacio, para volver a unirse y formar la Luna. Los cálculos indican que no solo hubo un encuentro, sino dos, hasta la total destrucción de Theia. La Tierra inclinó su eje y la Luna lo estabilizó, al mismo tiempo que ralentizaba los días a medida que pasaba el tiempo.

Tras el impacto, la duración del día era de 5 horas y Theia convertida en nuestra Luna, solo estaba a 20.000 km, 20 veces más cerca que en la actualidad. Un impacto que produjo más beneficios que perjuicios, teniendo en cuenta que la vida aún no existía en la Tierra.

Nuestro planeta se enfrió con el tiempo y aparecieron las estaciones. Una atmósfera, el agua y temperaturas agradables posibilitaron la aparición de la vida, enigma aún sin resolver.

Unos 1.200 millones de años tras aquel imponente impacto, la vida surgió y se extendió rápidamente sobre la Tierra. Podría parecer paradójico que el impacto de un asteroide o cometa no destruya los elementos esenciales para la vida que pudiera llevar consigo, debido al calor y la presión del propio impacto. La NASA ha estudiado el caso y realizado pruebas, sometiendo a aminoácidos, agua y otros elementos que llevan los cometas a temperaturas y presiones altísimas simulando el impacto.

Pero por increíble que parezca, no solamente los aminoácidos no quedaron destruidos, sino que estos comenzaron a formar péptidos, cuya misión entre otras es unir a los aminoácidos en proteínas. Los cometas están formados esencialmente de agua, hielo seco, sodio, metano, magnesio, silicatos, hierro y amoníaco. Durante las primeras etapas de la formación del Sistema Solar, millones de cometas impactaban sobre los planetas. La mayoría de ellos no presentaban condiciones favorables para acoger la vida, pero la Tierra y Marte sí.

Los cometas no deben ser propiedad exclusiva del Sistema Solar. De hecho, recibimos cometas de otras estrellas y nosotros lanzamos cometas más allá del Sistema Solar. Si la teoría de la panspermia es cierta, y cada vez toma mayor fuerza, podríamos hablar de millones de espermatozoides, cometas, cayendo sobre grandes óvulos que serían planetas cuyas condiciones son favorables para la vida. No siempre los planetas o satélites son fertilizados. Miles de cometas cayeron sobre Mercurio y la Luna, que contienen millones de cráteres de impacto, pero todo parece indicar que no sirvió de nada. No obstante, en Mercurio y la Luna hay hielo, ¿podrá existir vida en esos concretos lugares?

Se han encontrado bacterias extremófilas a 40 km de altura, soportando condiciones infernales como la radiación ultravioleta del Sol, pero ningún científico es capaz de saber si proceden de nuestro planeta o han sido depositadas allí por el paso cercano de algún cometa. Podríamos concluir diciendo que la vida no surge por sí misma en ningún lugar del Universo, sino que necesita de unas condiciones adecuadas existentes en ciertos planetas y unas moléculas básicas que contienen los cometas, combinados en esos ambientes selectos del Universo como la Tierra.

A pesar de todo ello, no sabemos qué es lo que hace que surja la vida, que se cree, en definitiva. Si usted hace este experimento; mezclar los siguientes elementos: Oxígeno (60%), Carbono (18%), Hidrógeno (10%), Nitrógeno (3%), estos cuatro últimos mayoritariamente en forma de agua; Calcio (1.5%), Fósforo (1%), Potasio (0.25%), Azufre (0.25%), Sodio (0.15%), Cloro (0.15%), Magnesio (0.05%), y Hierro (0.006%), y otros de proporciones ínfimas, que son los elementos fundamentales del cuerpo humano, no creará vida. Debe de haber algo capaz de dar conciencia a la combinación de todos estos elementos.

La Teoría del Diseño inteligente es el término utilizado para describir a la corriente que sostiene que el origen o evolución del Universo, la vida y el hombre, son el resultado de acciones racionales emprendidas de forma deliberada por uno o más agentes inteligentes.

Respecto al diseñador, los argumentos de quienes proponen el diseño inteligente están formulados de forma que no hacen mención al diseñador ni a su naturaleza, sólo concluyen su existencia. La idea obligatoriamente no se asocia con el concepto de Dios, si bien en algunos casos se le asignan igualmente características que las religiones generalmente asocian con su divinidad. Así, los principales proponentes del diseño inteligente igualmente han afirmado frente a sus seguidores que creen que el diseñador es  Dios, cualquiera sea su nombre.

Algunos que son partidarios de la existencia de un diseñador explican que tal como hay inteligencia detrás de cualquier logro que la industria humana produce, así estructuras complejas como la célula, y el átomo, con estructuras y funcionamiento ordenados y complejos, tienen que haber sido igualmente producidos por alguien. De igual modo, tal como se requiere una formación e inteligencia para legislar leyes humanas, que ordenan las sociedades, así también, es necesaria una inteligencia para establecer las complejas leyes que rigen el universo observadas por astrofísicos, bioquímicos, ingenieros, y otros científicos.

Otro argumento es que sin inteligencia, tanto artistas, artesanos, y diseñadores en diferentes campos, no pueden producir ni crear sus trabajos. Por tanto, el diseñador de la vida debe poseer una inteligencia superior a la inteligencia humana para producir estructuras para la vida que no pueden ser reproducidas en el laboratorio por seres humanos inteligentes. Pero, el diseño inteligente como hipótesis solo a un problema mayor: ¿quién diseñó al diseñador? Pero también, el Diseño puede existir y la evolución ser un instrumento de su aplicación.

Hasta ahora, y a pesar de haber avanzado tanto en algunas ciencias, nuestro origen sigue siendo un misterio.

Compilado por el equipo de Barinas.net.ve
El hogar virtual de la familia de Barinas

Referencias

http://es.wikipedia.org/wiki/Panspermia

http://www.astromia.com/astronomia/panspermia.htm

http://definicion.de/panspermia/

http://www.abc.es/20120919/ciencia/abci-inyeccion-para-vida-tierra-201209191018.html

http://www.abc.es/ciencia/20130626/abci-impacto-trajo-vida-tierra-201306251632.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Diseño_inteligente

Imagen

http://www.anunnakis.es/2013/07/proyecto-alienigena-adn-humano.html

http://estaesnuestracasa.blogspot.com/2010/08/evolucionismo-vs-diseno-inteligente.html

http://www.desdeelexilio.com/2009/03/05/diseno-inteligente-entrevista-a-michael-behe/

http://www.abc.es/20120919/ciencia/abci-inyeccion-para-vida-tierra-201209191018.html

Video

http://www.youtube.com/watch?v=WEHhbixsuJs

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