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Las Cinco Águilas Blancas

Apreciada familia de Barinas, saludos y felicidad para ti, en esta oportunidad compartimos contigo un artículo cultural del ámbito de las letras, concretamente acerca de uno de los relatos literarios más famosos de la literatura venezolana y de la cultura andina, te invitamos a acompañar el vuelo de las imponentes Cinco Águilas Blancas de Tulio Febres Cordero. 

La literatura venezolana finisecular decimonónica es mayormente conocida por exaltar las vicisitudes de la guerra de Independencia, la situación social de la época y los ideales (a favor y en contra) del Positivismo. No obstante, la literatura de este periodo reservó para las futuras generaciones, verdaderas obras maestras que nada o muy poco tienen que ver con el Positivismo o con tramas relacionadas con la guerra de Independencia y las posteriores guerras y revueltas.

De hecho, el escritor y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad Central de Venezuela, Carlos Sandoval, en un interesantísimo trabajo titulado El cuento fantástico venezolano en el siglo XIX, recoge todos los aspectos que rodean a esa “otra” literatura venezolana que casi nadie conoce, el mismo Sandoval lo recopiló en 2004 en su libro Días de espantos. Cuentos fantásticos venezolanos del siglo XIX, los más extraordinarios relatos fantásticos de nuestra literatura, donde figuran cuentos de célebres escritores nacionales como Julio Calcaño, el mismo Manuel Díaz Rodríguez, entre otros.

En este contexto hay alguien que sobresale como una de las mentes más brillantes del siglo XIX venezolano, familia ese no es otro que Tulio Febres Cordero (1860-1938), el polifacético escritor, poeta, periodista, abogado y tipógrafo merideño, famoso por ser autor de las más famosas leyendas del folclore andino, entre las que destacan “La leyenda de la india Tibisay”, “Las lágrimas de la india Carú”, “La laguna de Urao” y, por supuesto, “Las cinco águilas blancas”, todas publicadas entre El Cojo Ilustrado y El Lápiz, luego recopiladas en 1898 en el volumen de Tulio Febres Cordero Mitos y leyendas de Venezuela, un clásico de la literatura venezolana.

 


Las cinco águilas blancas

Se trata de un relato-leyenda escrito y publicado, por primera vez, por Tulio Febres Cordero en el periódico merideño El Lápiz, en su edición del 10 de julio de 1895. Febres Cordero agudamente recopiló datos de los mitos andinos que corrían en la tradición oral de los aborígenes que ocupaban la cordillera de Mérida.

Así, Febres Cordero consiguió dar explicación fabulosa a los accidentes topográficos naturales de la geografía andina, como la laguna de Urao y la formación de los cinco principales picos de la sierra nevada de Mérida: Bolívar, Humboldt, Bonpland, La Concha y El Toro. La explicación literaria a la formación de estos picos, que escribió Tulio Febres Cordero, es hoy día una de las leyendas más famosas de Venezuela.

 

 

Las cinco águilas blancas (relato)

Cinco águilas blancas volaban un día por el azul del firmamento; cinco águilas blancas enormes, cuyos cuerpos resplandecientes producían sombras errantes sobre los cerros y montañas.

¿Venían del Norte? ¿Venían del Sur? La tradición indígena sólo dice que las cinco águilas blancas vinieron del cielo estrellado en una época muy remota. Eran aquellos días de Caribay, el genio de los bosques aromáticos, primera mujer entre los indios Mirripuyes, habitantes del Ande empinado. 

Era la hija del ardiente Zuhé y la pálida Chía; remedaba el canto de los pájaros, corría ligera sobre el césped como el agua cristalina, y jugaba como el viento con las flores y los árboles.

Caribay vio volar por el cielo las enormes águilas blancas, cuyas plumas brillaban a la luz del sol como láminas de plata, y quiso adornar su coraza con tan raro y espléndido plumaje. Corrió sin descanso tras las sombras errantes que las aves dibujaban en el suelo; salvó los profundos valles; subió a un monte y otro monte; llegó, al fin, fatigada a la cumbre solitaria de las montañas andinas. Las pampas, lejanas e inmensas, se divisaban por un lado; y por el otro, una escala ciclópea, jaspeaba de gris y esmeralda, la escala que formaban los montes, iba por la onda azul del Coquivacoa.

Las águilas blancas se levantaron, perpendicularmente sobre aquella altura hasta perderse en el espacio. No se dibujaron más sus sombras sobre la tierra. Entonces Caribay pasó de un risco a otro por las escarpadas sierras, regando el suelo con sus lágrimas. Invocó a Zuhé, el astro rey, y el viento se llevó sus voces. Las águilas se habían perdido de vista, y el sol se hundía ya en el ocaso.

Aterida de frío, volvió sus ojos al Oriente, e invocó a Chía, la pálida luna; y al punto detúvose el viento para hacer silencio. Brillaron las estrellas, y un vago resplandor en forma de semicírculo se dibujó en el horizonte.

Caribay rompió el augusto silencio de los páramos con un grito de admiración. La luna había aparecido, y en torno de ella volaban las cinco águilas blancas refulgentes y fantásticas. Y en tanto que las águilas descendían majestuosamente, el genio de los bosques aromáticos, la india mitológica de Los Andes moduló dulcemente sobre la altura su selvático cantar.

Las misteriosas aves revolotearon por encima de las crestas desnudas de la cordillera, y se sentaron al fin, cada una sobre un risco, clavando sus garras en la viva roca; y se quedaron inmóviles, silenciosas, con las cabezas vueltas hacia el Norte, extendidas las gigantescas alas en actitud de remontarse nuevamente al firmamento azul.

Caribay quería adornar su coroza con aquel plumaje raro y espléndido, y corrió hacia ellas para arrancarles las codiciadas plumas, pero un frío glacial entumeció sus manos: Las águilas estaban petrificadas, convertidas en cinco masas enormes de hielo.

Caribay da un grito de espanto y huye despavorida. Las águilas blancas eran un misterio, pero no un misterio pavoroso. La luna oscurece de pronto, golpea el huracán con siniestro ruido los desnudos peñascos, y las águilas blancas se despiertan.

Erizanse furiosas, y a medida que sacuden sus monstruosas alas el suelo se cubre de copos de nieve y la montaña toda se engalana con el plumaje blanco.

Este es el origen fabuloso de las Sierras Nevadas de Mérida.  Las cinco águilas blancas de la tradición indígena son los cinco elevados riscos siempre cubiertos de nieve. Las grandes y tempestuosas nevadas son el furioso despertar de las águilas; y el silbido del viento en esos días de páramo, es el remedo del canto triste y monótono de Caribay, y el mito hermoso de Los Andes de Venezuela.

Tulio Febres Cordero, Mérida 1895.

 

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Bien familia, Las cinco águilas blancas es una joya de la literatura venezolana del siglo XIX, puedes disfrutar del documento original en la ciudad de Mérida, donde es exhibido en la Biblioteca Tulio Febres Cordero, adscrita a la Biblioteca Nacional, junto a toda la obra de este excelso intelectual merideño, hacedor de los más extraordinarios mitos y leyendas de Venezuela. ¡Saludos!

Familia disfruta en el siguiente vídeo, la representación de Las cinco águilas blancas:

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Fuentes informativas:

Sitios Web:

http://www.meridapreciosa.com/cultura/cincoaguilasblancas.htm

http://webdelprofesor.ula.ve/ciencias/lico/Libros/Visitanmerida/aguilas.pdf

http://es.wikipedia.org/wiki/Tulio_Febres_Cordero

http://www.letrasyalgomas.com/t6142-leyenda-de-tibisay

http://es.wikipedia.org/wiki/Parque_nacional_Sierra_Nevada_(Venezuela)

Referencias bibliográficas

Sandoval Carlos (2004), Días de espantos. Cuentos fantásticos venezolanos del siglo XIX, Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamericana. 

_______________ (2000), El cuento fantástico venezolano en el siglo XIX, Caracas: Universidad Central de Venezuela.

Imágenes

http://www.meridapreciosa.com/cultura/cincoaguilasblancas.htm

http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Febres_Cordero_Tulio.JPG?uselang=es

http://proyectoartemerida.files.wordpress.com/2009/06/clip_image0025.jpg?w=655

http://api.ning.com/files/RemLkJNGy8Pt*DPn1YGAPnIM24N2PqaqofDZGfUPORR3hT1aJ5QLHaGrDpUFhxLOpvzMjt9DIpdww0E4RWpXT1Qbmpnyywdw/tibisayM.jpg

http://2.bp.blogspot.com/_kJDcEw7IRek/TURFSQ1azkI/AAAAAAAAAX4/9Hp6p_Kc83k/s1600/snevada2.jpg

http://www.powerquality.com.ve/images/sierranevada.jpg

http://2.bp.blogspot.com/_kdRaL5hMfiE/TAb3LZB8GDI/AAAAAAAAACo/stWV1iCOGoY/s1600/literatura.jpg

Vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=xqX87cCF2IQ

Creado por el equipo de www.barinas.net.ve

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