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Armando Reverón a la inmortalidad

Estimada familia de Barinas, recibe un cordial saludo, este 10 de mayo el país vio con júbilo como los restos mortales de uno de los venezolanos más universales: Armando Reverón, fueron trasladados al Panteón Nacional, el templo de los venezolanos inmortales, el lugar sagrado donde descansa El Libertador Simón Bolívar. El traslado se hizo en conmemoración del 127 aniversario de su nacimiento. Su traslado al palacio de los inmortales se hizo junto a otro gran venezolano, César Rengifo (1915-1980), pintor y destacado dramaturgo que impulsó el arte venezolano. Por ser el natalicio de Armando Reverón, le dedicamos este artículo al gran revolucionario de las artes plásticas latinoamericanas del siglo XX.

 

Armando Reverón: Breve biografía

Armando Reverón nació en Caracas el 10 de mayo de 1889, allí mismo murió el 18 de septiembre de 1954. Los biógrafos de Reverón no han podido aportar mucho acerca de la niñez del artista, dado que no existen documentos que hayan documentado este periodo; sin embargo, se sabe que el niño Reverón fue entregado al cuidado de una familia de la ciudad de Valencia (Venezuela), la familia Rodríguez Zocca, quienes le aportaron su educación inicial.

Desde niño Reverón mostró fascinación por el dibujo, influido por un familiar de su madre, lo que llevó a que en 1908 se inscribiera en la Academia de Bellas Artes, donde tuvo como profesores a Antonio Herrera Toro, Emilio Mauri y Pedro Zerpa. Su rendimiento le valió la recomendación de sus profesores para obtener, al finalizar el curso de 1911, una pensión de estudios en Europa.

Este mismo año (1911), viajó a España y se dirigió a Barcelona, donde ingresó a la Escuela de Artes y Oficios. En 1912, hizo un breve retorno a Caracas, donde se involucró de manera activa con el Círculo de Bellas Artes. De nuevo en España, entró a la Academia de San Fernando en Madrid. Su paso por Madrid fue fundamental para el artista, allí se dejó llevar por el influjo de la obra de Francisco Goya, además conoció a José Moreno Carbonero, quien fue maestro de Salvador Dalí, por cuyo taller tuvo un breve paso. A mediados de 1916, Reverón regresó a Venezuela y se instaló en La Guaira, litoral central, allí se dedicó a impartir clases de dibujo y pintura de forma privada. Dos años más tarde, en 1918, Reverón conoció a una de las presencias más determinantes de su vida, la joven Juanita Ríos, quien se convirtió en su modelo y esposa, compañera de toda su vida.

En 1921, vivió en un rancho de la playa, en el sector Las Quince Letras. Poco tiempo después se mudó allí con Juanita y comenzó a construir, un poco al sur, en Macuto, El Castillete, que le serviría de morada para el resto de su vida, vivir en ese lugar cambió de manera radical los hábitos y la obra de Reverón, El Castillete hoy día es un lugar emblemático de la cultura venezolana, pues fue destruido por el deslave trágico de Vargas de 1999 y aún no ha sido reconstruido, entonces era un museo, Museo Armando Reverón.

 

Enfermedad

En El Castillete Armando Reverón comenzó a experimentar cambios abruptos de su personalidad, su estilo de vida se hizo miserable, pues el artista se desligó del mundo y parecía sobrevivir con escasez, al punto de que usaba trozos de madera como pinceles, vestía pobremente y llevaba un estilo de vida extrañamente elemental. En esta etapa se refugió en un universo mágico que, en torno a objetos y muñecas creados por él, dio origen a la última y delirante etapa expresionista de su obra; etapa figurativa caracterizada por el empleo de materiales tales como tizas, creyones y por una fantasía teatral que se tornaba más y más incontrolable.

Debido a las crisis y los delirios que el artista estaba experimentando, sus familiares los internaron en un sanatorio, no se sabe con exactitud si Juanita lo aprobó, allí le diagnosticaron esquizofrenia y tuvo que ser medicado, sin embargo, por años el diagnóstico fue ocultado a la opinión pública. Apenas presentó mejoría, Reverón regresó a El Castillete, donde regresaron los delirios. La última de sus crisis tuvo lugar en 1953, siendo internado nuevamente, ese mismo año se le confirió el Premio Nacional de Pintura. Confortado por este tardío estímulo, Reverón trabajó con ahínco para una exposición que había anunciado el Museo de Bellas Artes, lamentablemente no tuvo tiempo de ver materializado este sueño, pues murió mientras se encontraba internado en el sanatorio San Jorge.

Obra:

La obra de Armando Reverón se paseó entre el naturalismo, el realismo, el impresionismo y el expresionismo, por ello es clasificada por periodos, que se conocen como:

Periodo Azul: Lo inició en 1920, su obra estaba caracterizada por una inmersión en una atmósfera sensual y misteriosa,  dominada por el azul profundo de su paleta y una factura espesa. Se trata de paisajes, retratos de Juanita y majas; a partir de entonces se define las dos líneas temáticas que cultivaría hasta la muerte: el paisaje (pintado al aire libre) y el sexo.

Periodo Blanco: Lo inició alrededor de 1924 al abandonar el impresionismo, adquiriendo gran importancia el color blanco, que utilizó en composiciones de corte abstracto (El Paisaje blanco, 1934). La obra que marcó el paso del periodo azul al blanco, que se extendió hasta 1934; es Fiesta en Caraballeda de 1924, donde utilizó como soporte tela de coleto, también incorporó a la obra elementos concoides, rocas, cocoteros, como referencias estructurales y figurativas en una atmósfera casi abstracta.

Periodo Sepia: Inició en 1933 y se caracterizó porque empezó a pintar sobre papel con un estilo gestualista, que constituye una etapa de transición al periodo sepia, que se inició en 1936. Pintó entonces obras de gran formato que escenifican varias figuras desnudas en un interior (La maja criolla, 1939) al tiempo que su producción se tornó dramática con acentos expresionistas. Sustituye sus modelos, salvo Juanita, por muñecas de trapo fabricadas por él mismo (Serafinas).

 

En 2010 se estrenó la película Reverón del director Diego Rísquez como un homenaje al ingenio del artista. Lamentablemente, el Museo Armando Reverón (El Castillete) destruido en la tragedia de Vargas en 1999, todavía no ha sido reconstruido, lo que ha significado un profundo vacío en la cultura venezolana. No obstante, aunque no existe el lugar físico para ponerse en contacto con el mundo de Reverón, él sigue presente en la memoria cultural de Venezuela, su extraordinaria obra lo circunscribe hoy como el mejor pintor venezolano del siglo XX. ¡Saludos!

 

 

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Fuentes informativas

Sitios Web:

http://www.eluniversal.com/noticias/cultura/armando-reveron-cesar-rengifo-panteon-nacional_308685

http://es.wikipedia.org/wiki/Armando_Rever%C3%B3n

http://encontrarte.aporrea.org/media/62/armando.pdf

http://escritosdeunsalvaje.blogspot.com/2011/08/la-obra-de-armando-reveron.html

Imágenes

http://hoyvenezuela.info/centenario-del-natalicio-de-cesar-rengifo/

http://www.panorama.com.ve/ciudad/Maduro-Traer-a-Cesar-Rengifo-y-Armando-Reveron-al-Panteon-Nacional-es-reforzar-la-patria-20160510-0072.html

http://prodavinci.com/blogs/reveron-en-el-castillete-por-milagros-socorro-unafotountexto/

https://www.pinterest.com/pin/533043305870570134/

 

Compilado por el equipo de Barinas.net.ve

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