Apreciada familia de Barinas, recibe un gran abrazo, en estos días de descanso te traemos un artículo refrescante para que conozcas un poco más acerca de nuestro satélite natural, la Luna, la ‘dama de la noche’.

De todos los cuerpos celestes que podemos observar desde nuestro planeta, sin duda alguna la Luna es el que más cautivó la atención e imaginación de todos los seres humanos a través de la Historia. En principio, por ser el objeto de mayor tamaño en el cielo nocturno y el que puede apreciarse con mayor nivel de detalles a simple vista. Pero hay un motivo mucho más importante por el cual deberíamos sentir una fascinación meritoria de reverencia hacia la Luna, nuestra propia vida.
Si bien no está probado si existiría o no la vida en la Tierra sin la presencia de la Luna, y la mayoría de la información que poseemos se basa en especulaciones científicas, sí estamos seguros que de existir dicha vida sería muy diferente a la que conocemos ahora, por eso mencionamos a continuación algunos de los motivos por los cuales la Luna podría ser de crucial importancia para la vida tal como la conocemos en la Tierra.

Como muchos sabrán, la Luna produce un efecto físico en la Tierra que la convierte en la causante de las subidas y bajadas de las mareas. La atracción gravitatoria de la Luna ejercida sobre la Tierra produce una deformación sobre nuestro planeta, lo “estira” en aquellos lugares donde la atracción es más fuerte, dándole un aspecto de huevo, fenómeno que se denomina “gradiente gravitatorio”. Como la Tierra es sólida, esta deformación afecta de forma más significativa a las aguas, creando un ligero movimiento en dirección a la Luna y, aunque no resulta tan evidente, produciendo también un movimiento en dirección contraria, esto es lo que genera el efecto que hace que las aguas suban y bajen dos veces al día. Los científicos consideran que si algún evento natural extra planetario afectara a la Luna, se descontrolarían las mareas y ello traería consecuencias impensables en el comportamiento de fenómenos climáticos como el Niño y la Niña.

Estructura de la Luna
La Luna es el único satélite natural de la Tierra y el quinto satélite más grande del Sistema Solar. Es el satélite natural más grande en el Sistema Solar en relación al tamaño de su planeta, un cuarto del diámetro de la Tierra y 1/81 de su masa, y es el segundo satélite más denso después de Ío. Se encuentra en relación síncrona con la Tierra, siempre mostrando la misma cara a la Tierra. El hemisferio visible está marcado con oscuros mares lunares de origen volcánico entre las brillantes montañas antiguas y los destacados “astroblemas”. A pesar de ser el objeto más brillante en el cielo después del Sol, su superficie es en realidad muy oscura, con una reflexión similar a la del carbón. Su prominencia en el cielo y su ciclo regular de fases han hecho de la Luna una importante influencia cultural desde la antigüedad tanto en el lenguaje, como en el calendario, el arte o la mitología. La distancia orbital de la Luna, cerca de treinta veces el diámetro de la Tierra, hace que tenga en el cielo el mismo tamaño que el Sol, permitiendo a la Luna cubrir exactamente al Sol en eclipses solares totales. La Luna posee un diámetro de 3.476 km. y una densidad promedio de 3,34 g/cm3. Los científicos han determinado tres estructuras: Corteza, Manto Intermedio y un núcleo muy pequeño.
La Corteza: Tiene un espesor promedio de 80 km. Pero esto no es así en toda la esfera. Como es bien sabido una de las caras de la Luna “mira” siempre hacia la Tierra. Esto es debido a la sincronización entre el tiempo que tarda en girar en torno a la Tierra en su movimiento de traslación y el que tarda en girar sobre sí misma, el de rotación, que es de unos 29 días. Esta circunstancia hace que el manto lunar se haya visto desplazado hacia la dirección de la Tierra, quedando desplazado con respecto al centro geométrico. La consecuencia es la disminución de la capa de corteza en el lado más próximo a la Tierra. Los valores son en torno a 60 km de espesor en el lado visible y de 150 km en la parte no visible. Esto tuvo una repercusión directa con el aspecto que mostraron ambas superficies. Estas son:
- Los Mares: El menor espesor permitió, en época temprana que el magma rellenara cuencas de impacto y formando los llamados mares lunares, que hay que decir que conforman sólo el 15% de la superficie lunar, más oscuros a simple vista. más visibles.
- Los Continentes o mesetas: Representan el 85% de la superficie lunar, en la parte visible el 70%. En estas la impresión de los meteoritos son más numerosas, por razones obvias. La luna no tienen placas de movimiento, por tanto, éstas no han formado las montañas, estas son producidas por los impactos de Meteoritos.
Manto: El Entre los 60 km. y 150 km. hay un primer manto sólido. De 150 a 1000 km manto posiblemente sólido de composición máfica (magnetita y hierro).
El Núcleo: De 1000 km. a 1500 km. Núcleo central, líquido, a unos 1100 ºC de temperatura.
La Luna no tiene actividad tectónica, debido a que la litosfera es muy gruesa como para fragmentarse. Unido a que su tamaño reducido ayudó a que se enfriara. Con lo que está geológicamente muerta. Su edad no está clara, pero los estudios sugieren que podría tener entre 4.000 y 4.500 millones de años. Además, los científicos sugieren que su enorme parecido con la Tierra sólo puede explicarse con que alguna vez, en el universo primitivo, formaron parte del mismo cuerpo celeste, así la Tierra y la Luna son fragmentos resultantes del impacto con otro astro de gran magnitud.

La Luna es el único cuerpo celeste en el que el hombre ha realizado un descenso tripulado, aunque el “Programa Luna” de la Unión Soviética fue el primero en alcanzar la Luna con una nave espacial no tripulada, el “Programa Apolo” de Estados Unidos consiguió las únicas misiones tripuladas hasta la fecha, comenzando con la primera órbita lunar tripulada por el Apolo 8 en 1968, y seis alunizajes tripulados entre 1969 y 1972, siendo el primero el Apolo 11 en 1969. Estas misiones regresaron con más de 380 kg de roca lunar, que han permitido alcanzar una detallada comprensión geológica de los orígenes de la Luna.

Se sabe que la energía lunar tiene influencia sobre los seres humanos, no está claro si algunas funciones neurológicas, psiquiátricas y/o psíquicas se modifican con los cambios lunares, pues la “locura” como enfermedad cuya responsabilidad se atribuye a la Luna, es más un mito de la cultura popular que ciencia, pero clínicamente sí está probado que la energía lunar puede afectar las condiciones físicas de acuerdo a las condiciones de altura en el que las personas puedan hallarse, por ejemplo un eclipse lunar puede provocar vómitos y dolores de cabeza si se encuentran en el Hemisferio Norte, cerca del Polo. Culturalmente la Luna es el motivo predilecto de cantores y poetas, escritores y artistas, la protagonistas de miles de historias fabulosas, desde siempre nuestra hermosa y enigmática Luna es la dama nocturna que ha deslumbrado con todo su esplendor a la Humanidad. ¡Saludos!
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Fuentes informativas
Sitios Web
http://es.wikipedia.org/wiki/Luna
http://www.ciencialimada.com.ar/2010/08/la-vital-importancia-de-la-luna-para-la.html
http://elfirmamento.wordpress.com/2008/12/17/la-luna-estructura-interna/
Imágenes
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Moon_phases_00.jpg
http://www.ciencialimada.com.ar/2010/08/la-vital-importancia-de-la-luna-para-la.html
http://es.123rf.com/photo_3256564_noche-estrellada-con-la-luna-reflejada-en-el-oceano.html
http://www.astrofotografiadesdesoria.com/deslumbrados-por-la-luna/
http://lasupergalaxia.wordpress.com/2012/01/08/como-se-forman-las-mareas/
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Buzz_salutes_the_U.S._Flag.jpg
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