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TALA, QUEMA Y PESCA INDISCRIMINADA NOS CONDUCEN A LA EXTINCIÓN





Modificado por administrador el 26-12-2008 21:34 Los ríos barineses son caudalosos cauces útiles para el riego de tierras fértiles y manejables en la producción de energía eléctrica. Como en el resto de la geografía, las riberas sirven de asiento a pequeñas y grandes comunidades, las cuales aprovechan los suelos sedimentosos ricos en nutrientes para la producción de pasturas, así como para la producción agrícola.

El estado Barinas, en sus 32500 km2, cuenta con una gran cantidad de ríos navegables durante casi todo el año, unos más caudalosos que otros, pero todos revisten una gran importancia para la producción agropecuaria, la flora y la fauna típica de la región. No obstante hay males introducidos por el hombre que están arruinando tan magnánima riqueza como son la tala, la quema y la deforestación desmedida. En este sentido, el agricultor y el ganadero son en gran parte responsables de esta devastación teniendo en cuenta que la mayoría de ellos corta y quema los árboles y arbustos que la naturaleza pone sobre las márgenes de caños, quebradas, ríos, lagunas y manantiales, con el único propósito de ampliar las áreas de producción ganadera y/o agrícola; tanto en el llano como en la parte alta de lomas, colinas y serranías no se respetan las leyes ambientales establecidas por el Ejecutivo desde hace muchos años atrás. Por otra parte, los responsables de vigilar, controlar y proteger la floresta, selvas, zonas montañosas y fuentes hídricas miran con indolencia como el hacha, la sierra, el fuego y el hombre acaban con grandes extensiones de bosque natural. Es inexplicable cómo la Guardia Nacional y el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente soslayan el abuso de los dueños de predios por donde surcan torrenteras, cauces y madres de agua. Cabe señalar que no son todos, sin embargo, de 100 productores agrícolas o pecuarios hay unos 98 que talan todo tipo de vegetación sobre la ribera sin dejar la debida protección establecida en las leyes ambientales del país. Son muchos los dueños de fundos, fincas, haciendas, entre otras, que se dedican a barrer del mapa la flora y la fauna de las zonas supuestamente protegidas, cortando árboles de mediano y gran tamaño que en muchas ocasiones van a dar al fondo del cauce de los ríos y sus afluentes. Pareciera que a ellos no les importa, como tampoco importa a quienes deberían aplicar la Ley esta práctica depredadora del ambiente. ¡ah!, además de estos desmanes, las viviendas de los habitantes de la ribera en la mayoría de los casos vierten las aguas servidas directamente a los cauces más cercanos a su residencia; también echan a las aguas desperdicios sólidos como latas de todos los tamaños, botellas de vidrio y plásticas; envases vacíos de herbicidas y medicamentos, restos de enseres viejos, chatarra, pañales desechables y demás objetos inservibles en el hogar; todos fuentes de contaminación de las aguas. Es como si las personas no nos diéramos cuenta que botando todo esto a los ríos y quebradas desmejoramos nuestras propias condiciones ambientales. Asimismo, los ríos, quebradas, caños, manantiales, madreviejas, esteros ribereños, humedales y otros sirven de hábitat-criaderos para una infinidad de peces, perros de agua, nutrias, chigüires, caimanes, babos, tortugas…, especies que ven amenazada su subsistencia por la extracción indiscriminada que el hombre ejerce sobre ellas. Basta con que seamos pésimos observadores para darnos cuenta cómo son saqueados los ríos… hay personas que se dedican a la caza del chigüire, babo y tortugas para comerciar con su carne y aunque el dinero obtenido sea para el sustento de una familia, no se justifica que unos pocos acaben con esas especies que constituyen un patrimonio de todos. Conviene visitar los expendios de pescado de origen fluvial, que los hay formalmente establecidos y ambulantes, para observar las salazones y carne fresca de chigüire y otras especies que se ofrecen al público y que entre los clientes habituales se cuenta personal, llámense guardias nacionales o fiscales del medio ambiente, que deberían cuidar y proteger a tan desafortunados animales. Igualmente sucede con los peces. Están siendo diezmados sin compasión. Es común que a inicios de la temporada de sequía los peces abandonen las zonas de criaderos como son los caños, quebradas, humedales, esteros y lagunas para evitar la muerte súbita, suya y de la generación reciente producto del último desove. Los cardúmenes se adentran en los ríos y quebradas formando las conocidas “ribazones” donde tienen garantizada abundante dotación de agua fresca y nutrientes, pero aún así, lo más probable es que en su intento natural de salvación sean extremadamente pocos los peces que logren llegar con vida al invierno entrante. Culpables… ¿Quién? ¿Quiénes?... La respuesta es obvia: El hombre. Para colmo de males, se ven en los expendios públicos especímenes de bagres tamaño “llavero” colgando en un exhibidor… bagres rayados, torunos, cajaros, coporos, palometas, mijes, cachamas y otros que aún no han alcanzado el tamaño estipulado por la Ley para ser pescados y comercializados. Queda preguntarse, entonces, ¿Cómo es que la Guardia Nacional y los Fiscales del Ambiente permiten la venta de estos alevinos?, ¿Por qué si existe una ley que regula la pesca en todos sus tipos: fluvial, marítima, artesanal, … no se aplica? Yo estoy seguro que si se hicieran las supervisiones correspondientes a las ventas de pescado y se aplicara la ley, estos hechos no se sucederían; si se decomisara el pescado que no alcance el tamaño de comercialización y se aplicaran multas y sanciones, ningún pescador se atrevería a expenderlo más nunca; si hubiera patrullaje en los ríos, los pescadores devolverían al agua los pescados que no tengan el tamaño adecuado. Queda entendido que si las autoridades competentes hacen su trabajo como la Ley manda y por lo cual se les paga, la fauna y la flora tendrían mayor oportunidad de crecer, desarrollarse, reproducirse y servir de sustento a este mundo cada día más necesitado de alimentos sanos. El llamado es para la Guardia Nacional Bolivariana y para los fiscales del Ministerio del Poder Popular del Ambiente... ¡A cumplir con su tarea!

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Información del usuari@:

c. Monzalez

Publicaciones: 25

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Lecturas: 11138 [ General ] Publicado por monzalez el 2008-12-26 22:03:24 Comentario(s): ( 2 )


Comentarios

Por cat1990 (29-12-2008 10:48) |  Buen Comentario Mal Comentario  +0 | + / -

por la tala y quema vamos a sufrir todos los seres vivos y aunque se hagan publicaciones y cosas en pro de que se dejen de realizar estos actos, los humanos tienen una cosa de que cuando ya el problema es demasiado grande es que actuan lovelaughlaugh

    Por Invitado: Eleazar Acuña (29-12-2008 14:19) |  Buen Comentario Mal Comentario  +0 | + / -

    Es importante saber que somos conscientes de los males que nos esperan por nuestra insolente actitud frente a l naturaleza ambiental; más, es incomprensible cómo las autoridades ambientales observan como las personas atacan la flora y la fauna, queman, talan, contaminan, destruyen frente a sus ojos y no actúan; es más, muchos empleados o funcionarios que deben proteger el ambiente contribuyen para acabar con él. Hay cuardias nacionales, guarda-parques, policías, empleados que encargan carnes de animales silvestres y/o maderas de especies en extinción, cuando no son ellos mismos los que acuden en días libres a la cacería o extracción ilegal; otras veces, estando en servicio permiten que pequeños y grandes cargamentos traspasen las alcabalas y puestos de control tras cobrar ilícitamente comisiones que ellos acuerdan con los contrabandistas internos, convirtiéndose ellos en doble infratores: uno, cómplices de los delincuentes; dos, infractores de la Ley al no aplicarla como es el "deber ser"

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