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Percepciones de los estudiantes del material instruccional de la UNA





Un estudio fenomenológico realizado durante el año 2006, para conocer las percepciones de los estudiantes "unistas" de la carrera Educación Integral sobre el Material Instruccional de la Universidad Nacional Abierta.

Por MSc. Crisanto J. Montilla G. ® Derechos Reservados. (Biblioteca Nacional) La Educación a Distancia es un sistema de formación del conocimiento donde docentes y estudiantes se ubican en espacios geográficos distintos, pudiéndose establecer momentos de encuentros presenciales como las asesorías, conferencias y grupos de trabajo, pero es la separación física entre ambos actores del proceso educativo lo que hace necesario la búsqueda de recursos para el aprendizaje que sean eficientes, surgiendo de esta forma los Materiales Instruccionales o Materiales Didácticos, entendidos por Marqués (2004), como cualquier material elaborado con la intención de facilitar los procesos educativos, clasificados de acuerdo con su tipo en: (a) Materiales convencionales, los cuales se subdividen a su vez en: impresos como los libros, periódicos, fotocopias y otros similares; tableros didácticos como el pizarrón y el franelograma; manipulativos, como cartulinas y otros para recortar; así como, los juegos de sobremesa, arquitectura, entre otros; de laboratorio, experimentos sencillos, reactivos y embobinados básicos; (b) Materiales audiovisuales, entre ellos, Imágenes fijas proyectables: diapositivas, transparencias, fotografías; sonoros como casetes, discos, programas radiales; audiovisuales: montajes de audiovisuales, películas, vídeos y programas de televisión; (c) Nuevas tecnologías, constituidos por programas informáticos, servicios telemáticos como sitios web, correo electrónico, chat, foro y vídeos interactivos. Sobre la base de lo expuesto anteriormente, se infiere que el estudiante a distancia tiene la oportunidad de apoyar su proceso de aprendizaje en una diversidad de Materiales Instruccionales para lograr los objetivos de interés personal y los propuestos en el plan de evaluación; es decir, el estudiante a distancia cuenta con un conjunto de elementos didácticos que se complementan entre sí para facilitarle la formación del conocimiento. No obstante, la variedad, tipología y multiplicidad de usos, el Material Instruccional debe cumplir con determinados criterios que garanticen su vigencia, su utilidad y adecuación al curso que lo emplea como apoyo educativo. A propósito de esta aseveración, Martínez (1987), citado por Cabero, Duarte y Romero (1995), refiere que algunas de los aspectos que deben tomarse en cuenta son: adecuación del contenido al desarrollo del sujeto, vigencia científica, coherencia realista y precisa, uso correcto del lenguaje e ilustraciones objetivas, exactas y con calidad. Punto de vista que es reforzado por Grunewald (2000), al afirmar que el Material Instruccional debe dar respuesta a los objetivos del curso, ser de fácil comprensión, redactado en forma secuencial y con estructuración clara para el estudiante. Asimismo, Ballesta (s/f), sostiene que el Material Instruccional debe posibilitar el aprendizaje de los diversos tipos de contenidos, facilitando el establecimiento de momentos de instrucción que respeten las condiciones del planteamiento constructivista del aprendizaje. En este sentido, Mazzoni (2000), argumenta que, aparte de de cumplir con los objetivos planificados para cada unidad curricular, los materiales a utilizar deben seleccionarse de manera adecuada para despertar el interés del estudiante hacia el proceso educativo, dirigir su atención a los contenidos y lograr que éste fije y retenga los conocimientos y, Loza (s/f), expresa que el Material Didáctico debe adecuarse a la disciplina que se desea aprender y debe atender las posibilidades y necesidades de los estudiantes. El Material Instruccional reviste gran importancia, particularmente en la Educación a Distancia, pues, a decir de Benko (1994), conforma una estrategia que facilita la comunicación y fortalece el aprendizaje, de manera que permite al estudiante la comprensión de contenidos curriculares significativos para acrecentar su conocimiento; opinión que es compartida por Padrón (1995), cuando asegura que el mencionado material se erige como el elemento central del proceso de aprendizaje en la medida que sustituye la acción tradicional del docente de aula y promueve la autogestión didáctica del objeto de aprendizaje. Igualmente, en el VIII Congreso de Educación a Distancia CREAD MERCOSUR/SUL (2004), se destacó que el Material Instruccional es importante para lograr los objetivos de la Educación a Distancia, entre los que se cuentan proveer educación a grandes colectivos, con calidad, a bajos precios, sin importar la distancia geográfica entre el docente y el estudiante; razón que orientó a la plenaria a concluir que el Material Instruccional requiere modificaciones y rediseños para cubrir las exigencias de los estudiantes; por lo tanto, se hace indispensable cuidar que los contenidos y el diseño de actividades de aprendizaje se correspondan con las características individuales de quien aprende para tener la posibilidad de lograr un alto porcentaje de los objetivos del material, del proceso educativo y los del propio estudiante. Desde este punto de vista, se infiere que el Material Instruccional en sus diversas presentaciones provee actividades que realizadas por el estudiante hacen que él se vaya interesando progresivamente en los contenidos expuestos; por lo tanto, es importante entender que a través de la observación, exploración, experimentación, análisis y procesamiento de la información, junto a la aplicación de habilidades personales para la comprensión, el discente puede satisfacer las necesidades propias en su proceso formativo/académico y, es allí donde se destaca la utilidad del Material Didáctico para la modalidad educativa no presencial porque en sus diversas formas puede impactar de manera positiva o negativa, según satisfaga o no las necesidades e inquietudes académicas del usuario. Por otra parte, es importante destacar que entre los Materiales Instruccionales el libro constituye un elemento relevante de apoyo para el aprendizaje, debido principalmente a la cantidad y calidad de contenidos que ofrece, su fácil manejo y considerable accesibilidad, aún cuando en situaciones complejas y muy particulares es necesario reforzarlo con recursos adicionales como las cintas de audio, vídeos y lecturas complementarias para lograr resultados significativos en el proceso educativo. Prosiguiendo con la importancia del Material Instruccional impreso, de acuerdo con lo que expresa Padrón (1995), tiene un valor estratégico-cultural en el arraigo de la palabra escrita como documento y fortalece su posición frente a las nuevas tecnologías mediáticas e informáticas porque sigue simbolizando para las masas la academia, la instrucción y la ciencia, en contraposición de las recientes tecnologías, que a pesar de sus aplicaciones masivas y estables siguen siendo instrumentos para las órbitas empresariales e intelectuales. Cabe señalar que el Material Instruccional escrito es empleado por numerosas instituciones de Educación Superior a Distancia como elemento central en la formación académica de sus estudiantes, contándose entre ellas: la Universidad de Valparaíso (Chile), la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de España y la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Colombia (UNAD), las cuales entregan una variedad de contenidos académicos constituyentes de su oferta de estudio en módulos escritos que el estudiante debe leer y comprender como prerrequisito a los momentos de evaluación de los aprendizajes. Precisamente, la Universidad Nacional Abierta (UNA) forma parte de la realidad señalada anteriormente porque desde su creación en el año 1977 prevé el empleo del texto maestro como principal recurso instruccional, presentado en volúmenes impresos, con contenidos estructurados en capítulos o unidades, concatenados a los planes de curso y evaluación, en correspondencia directa con el objetivo terminal de cada una de las asignaturas que componen el pénsum de estudio de la carrera cursada por el interesado; no obstante, la universidad ofrece al estudiante la oportunidad de reforzar los contenidos expuesto en el libro con Materiales Instruccionales como el vídeo, cintas de audio y uso de nuevas tecnologías; encontrándose entre estas últimas, la Internet, conferencias virtuales, foros en línea, Chat, correo electrónico y formatos digitales, las cuales contribuyen a reforzar los conocimientos alcanzados por el estudiante a través de la lectura, análisis y comprensión del texto tradicional o impreso. Ahora bien, el diseño de contenidos en los libros, de acuerdo con Área (2000), cambia por exigencias administrativas de la institución educativa, pero pocas veces se toman en consideración las exigencias sociales de los estudiantes y los nuevos aportes derivados de la teoría curricular, situación que puede perjudicar el desarrollo del proceso educativo. Asimismo, Casas (1994) y Chacón (1996), llegan a concluir que en la Universidad Nacional Abierta los estudiantes presentan algunos problemas relacionados con la escasa automatización del sistema de producción y de distribución de los Materiales Instruccionales, realidad que (según los autores citados) impide la actualización y sustitución de los textos guías, asociado a la poca integración de éstos con las unidades académicas; por lo que algunos de los materiales no poseen impacto instruccional. Desde esta perspectiva, son muchos los investigadores que han tratado de encontrar elementos técnicos para explicar, analizar y comprender el empleo del Material Instruccional en la Universidad Nacional Abierta, entre los que cabe citar a Bermúdez (1991), quien en un análisis diagnóstico del proceso de evaluación del rendimiento estudiantil en la UNA, afirma que las estrategias didácticas e instrumentales expuestas en el Material Didáctico son necesarias y suficientes para hacer comprender los contenidos a la mayoría del estudiantado; infiriéndose en sus palabras que los estudiantes pueden desarrollar la capacidad de comprender, analizar, inferir y parafrasear contenidos complejos; interiorizar conceptos y definiciones durante la construcción de sus conocimientos apoyándose en el material impreso que provee la Universidad Nacional Abierta. Mientras tanto, Rubio (1995), en un estudio realizado en el Centro Local Táchira de la UNA, basándose en la clasificación de los Materiales Instruccionales hecha por la propia universidad (textos, módulos, guías de estudio, medios audiovisuales y otros) para facilitar que los estudiantes logren los objetivos del curso, explica que el estudiante interactúa con el Material Instruccional –incluidos entre ellos los libros educativos– para dar como resultado el conocimiento y concluye manifestando que el paquete instruccional debería ser suficiente para aprobar los cursos, pero, la población estudiantil presentan dificultades para aprender con este material, lo cual se evidencia en el bajo rendimiento académico de los cursantes. Entre tanto, Acosta (2001), en un estudio dirigido a determinar las características del proceso instruccional UNA, observó que algunos textos se han mantenido sin cambio alguno durante doce años y se continúan reimprimiendo aunque sus contenidos no son pertinentes al contexto curricular vigente; además, se presentan barreras en la cadena de distribución que impiden la recepción oportuna del material por parte del estudiante. No obstante, la autora reconoce que los Materiales Didácticos constituyen un elemento de importancia superior para el aprendizaje en la modalidad educativa a distancia porque facilitan el manejo de la información actualizada en tiempo récord y sobre contenidos de interés. En el mismo orden de ideas, Camejo (2004), centrando su atención en la actualización de los contenidos del Material Didáctico enfatiza que: El problema de desactualización del diseño y Material Instruccional de los cursos del Bloque Sociológico, se evidenció por la fecha de publicación de los libros de texto, las fuentes bibliográficas de las citas y la falta de correspondencia que había entre los objetivos del curso y los lineamientos del Ministerio de Educación, así como los propósitos del nuevo diseño curricular planteado en la Universidad Nacional Abierta… (p. 315) Siendo así las cosas, se puede entender que el estudiante UNA en sus interacciones con el Material Instruccional va elaborando progresivamente su propia imagen de éste, percibiendo un conjunto de sensaciones con las cuales construye su realidad dentro de los parámetros y expectativas institucionales y que, parafraseando a Leal (2003a), permiten inferir que los estudiantes UNA con mayor experiencia en el sistema han construido y desarrollado no sólo una noción propia de lo que es el Material Instruccional de esta universidad, sino que también pueden reconocer e identificar conscientemente y desde sus propias y particulares perspectivas, los elementos que contribuyen y limitan el empleo de dicho material. Por lo tanto, una de las vías para indagar sobre el Material Instruccional UNA y acercarse a las percepciones que al respecto tienen los usuarios, es abordar la temática desde el punto de vista del estudiante. En el marco de estas consideraciones, en la presente investigación se abordaron las percepciones que tienen los estudiantes de la Universidad Nacional Abierta sobre el Material Instruccional UNA, tomando como referencia del término “percepción” la definición de la Real Academia Española, RAE (2002), donde se afirma que esta palabra deriva etimológicamente del latín perceptĭo, -ōnis y significa sensación interior resultante de una impresión material hecha en nuestros sentidos. Ahora bien, la psicología y la epistemología proponen, en opinión de Ferrater Mora (1979), varias teorías asociadas a la forma como se ‘aprehenden’ realidades externas a través de la percepción. Una de éstas es la Teoría Realista, la cual asume que el contenido de las percepciones son realidades; otra es la Teoría Causal, que manifiesta una diferencia entre la percepción y la realidad percibida porque una es causa de la otra y, finalmente, la Teoría Fenoménica, según este autor, “lo que se percibe son fenómenos y realidades mediante la introducción de nociones como la de los datos de los sentidos o de los llamados sensibles” (p. 2535). Al respecto, el autor citado expresa que Hurssel asume que en la percepción sensible el objeto es aprehendido directamente in persona, lo que constituye de modo simple un acto de percepción. Por consiguiente, el presente estudio se apoya en la concepción de la Teoría Fenoménica o Fenomenista, asumiendo que lo que se percibe son realidades y fenómenos derivados de los sentidos como respuestas a datos introducidos en estos y asociados exclusivamente al mundo subjetivo de los estudiantes en correspondencia con el Material Instruccional empleado por la Universidad Nacional Abierta. Es por ello que, este trabajo busca escudriñar la interioridad del estudiante para analizar fenomenológicamente sus percepciones sobre el Material Instruccional ofrecido por esta institución educativa en la formación e instrucción académica de los futuros profesionales del campo laboral de la docencia. Es oportuno acotar que la investigación se circunscribe al ámbito del Centro Local Barinas, específicamente a los estudiantes que han cursado cuatro o más semestres de la carrera Educación Integral, considerando que éstos tienen abundantes experiencias en el manejo, uso y empleo del Material Didáctico de la UNA y, en este sentido, poseen capacidad y validez para emitir juicios de valor al respecto. Y así, es justo que se advierta que sólo los estudiantes de la carrera mencionada conformarán el objeto de estudio, dado que las demás carreras ofertadas por esta Universidad se encuentran, para la fecha del estudio, en un proceso de cambio originados por los “Ajustes Curriculares” que desde el lapso académico 2005-I se están produciendo, lo cual implica nuevos Materiales Instruccionales y nuevas estrategias para las asesorías y la evaluación. En consecuencia, se plantean las siguientes interrogantes: ¿Cuál es la concepción que tiene el estudiante UNA respecto al Material Instruccional ofrecido por esta universidad? ¿Qué utilidad tiene el Material Instruccional UNA en su propio proceso de aprendizaje y desde su propia experiencia? ¿Cuáles son los factores o elementos que facilitan el empleo de este material? ¿Cuáles son las sugerencias que el alumno como usuario puede hacer para mejorar el empleo eficaz de este material? Objetivos de la Investigación Objetivo General Analizar fenomenológicamente las percepciones que tienen los estudiantes de la Universidad Nacional Abierta sobre el Material Instruccional que oferta esta casa de estudios superiores como componente didáctico para la formación académica y profesional. Objetivos Específicos • Describir fenomenológicamente la concepción que tienen los estudiantes respecto al Material Instruccional de la Universidad Nacional Abierta. • Describir la utilidad que, según las experiencias de los estudiantes, tiene el Material Instruccional de la Universidad Nacional Abierta en sus procesos de aprendizaje. • Identificar los factores que, según la opinión de los usuarios, facilitan o limitan el empleo del Material Instruccional de la Universidad Nacional Abierta. • Identificar las condiciones que, desde el punto de vista de los alumnos, son necesarias para el empleo eficaz del Material Instruccional de la Universidad Nacional Abierta. Justificación de la Investigación El estudiante de los sistemas educativos a distancia es usuario asiduo de los Materiales Instruccionales porque éstos son su principal fuente de información y debido a la no presencialidad profesor/estudiante debe encontrar en esos medios la forma de satisfacer sus necesidades de saber; por lo tanto, el mundo subjetivo del estudiante vinculado a la utilidad de los recursos que emplea en su proceso educativo revela la importancia que para el individuo tiene el poder construir el conocimiento de manera eficiente y significativa. Por ello, la presente investigación se hace con la finalidad de conocer y analizar, desde la concepción fenomenista, las percepciones que tienen los estudiantes del Centro Local Barinas sobre el Material Instruccional que se emplea en la Universidad Nacional Abierta en la carrera Educación Integral. La importancia de la investigación radica en que los aportes de la población objeto de estudio pudieran influenciar a los diseñadores de contenidos en atención a mejorar la presentación de los materiales didácticos UNA e incorporar actualizaciones regularmente; a los evaluadores para que en correspondencia con los objetivos y los contenidos temáticos del curso, ajusten sus criterios y requerimientos a lo que necesita el usuario, al cómo, cuándo y con qué instrumento evaluar; a los estudiantes para que a través de conferencias, foros y mesas de debates presenten sus planteamientos de manera formal, incorporándose como actores principales del proceso formativo e instruccional, cumpliendo de esta manera con las exigencias fundamentadas en el diseño curricular y en las subjetividades (percepciones y experiencias) propias del discente. Por otra parte, el presente estudio es una contribución al desarrollo del Método Fenomenológico porque se fundamenta en sus postulados, fases y etapas para coadyuvar el crecimiento de la investigación en el campo de la fenomenología; empleando el paradigma cualitativo como alternativa para encontrar respuesta a un fenómeno específico donde los actores se conjugan con su entorno para expresar sus vivencias de manera natural y sin ofuscaciones del investigador. De igual manera, la revisión bibliográfica acerca del método empleado y sobre el tema objeto de estudio de la investigación conducen a mantener activa la proyección, desarrollo y aplicación de tan valiosa metodología en situaciones, fenómenos o eventos particulares de interés para individualidades y grupos de investigación; además, constituye un aporte práctico porque pretende evidenciar a través de la metodología fenomenológica la necesidad de desarrollar Materiales Instruccionales cónsonos con los requerimientos, exigencias e intereses de los participantes del sistema educativo a distancia, muy particularmente el Material Didáctico que ofrece la Universidad Nacional Abierta para la carrera Educación Integral. En síntesis, el estudio se orienta al conocimiento de la realidad subjetiva del estudiante que cursa la carrera Educación Integral en la Universidad Nacional Abierta respecto al material que la institución le provee, sugiere o aporta durante su formación profesional y es una clara invitación para que nuevos estudios profundicen sobre el tema central aquí expuesto. BASES CONCEPTUALES QUE FUNDAMENTAN EL EMPLEO DEL MATERIAL INSTRUCCIONAL EN LA EDUCACIÓN A DISTANCIA Orígenes de la Educación a Distancia La Educación a Distancia, según expone Alfonso (2003), apareció y se desarrolló en las comunidades industriales del siglo XIX con el propósito de ofrecer una oportunidad educativa a las minorías laborales que debido a diferentes causas se vieron imposibilitadas de asistir a las escuelas ordinarias. Cabe resaltar que desde sus inicios ha aprovechado los medios comunicativos para informar y educar a la sociedad humana; así por ejemplo, en 1891, la Universidad de Chicago (Estado Unidos) fundamentada en el desarrollo postal de Norteamérica y Europa, crea y organiza un departamento de estudios por correspondencia, donde el estudiante recibía por correo postal una serie de materiales impresos, guías de estudio y actividades, que luego de resolver remitía por la misma vía a la institución administradora de los estudios para ser evaluado en sus aprendizajes. Profundizando un poco más en la evolución de la Educación a Distancia, Alfonso (2003), refiere que en el año 1939 se creó el Centro Nacional de Enseñanza a Distancia en Francia para atender a los niños que escaparon de la guerra, aunque fue en el año 1946 cuando se creó la primera institución de nivel superior conocida como la Universidad de Sudáfrica o UNISA; tiempo después (1971) la Open University de Londres inició el desarrollo de clases, empleando como recurso didáctico el material impreso, discos de pasta y el audio-casete, aunque rápidamente fue incorporando otros elementos más versátiles como los discos compactos y el vídeo con paquetes de programas que se transmitían por la BBC (British Broadcasting Corporation). En la misma década se unen a la onda expansiva de la Educación a Distancia, entre otras universidades, la UNED española, la Every’sman University de Israel, la FEU alemana y la AIOU pakistaní; la UNED de Costa Rica y la UNA de Venezuela, la STOU tailandesa y la CCCTV china, y finalmente, en los años 80 inician actividades educativas la Open University de los países bajos y la Open University japonesa. Es importante destacar que en Latinoamérica la Educación a Distancia comenzó su expansión, a decir de Chacón (1996), a partir de la creación de la Asociación Argentina de Educación a Distancia, extendiéndose luego a Brasil, Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Chile, Costa Rica, Guatemala, Panamá y Nicaragua. En el mismo orden de ideas, el desarrollo intensivo de la Educación a Distancia es iniciado a partir del año 1960, según refiere Quevedo (2000), como una alternativa de solución a la necesidad de llevar la educación a las masas, la necesidad de reducir el espacio y el tiempo con el empleo de métodos, técnicas y recursos de mayor productividad y flexibilidad para el proceso de enseñanza-aprendizaje; por ello, la modalidad educativa a distancia se vale de recursos o medios como son: impresos, radio, televisión, vídeos, sistemas informáticos de complejidad variable y los softwares interactivos para fomentar el aprendizaje en las comunidades a las cuales va dirigida. La Educación a Distancia en el Contexto Actual Gracias al desarrollo alcanzado en los sistemas educativos a distancia, hoy, es posible ejecutar programas educativos especializados desde cualquier ubicación geográfica sin la necesidad de estar presentes en el contexto físico donde éstos se diseñan o implementan. Según Silvio (2000), el hombre en su evolución crea nuevas necesidades que requieren nuevas soluciones; es así como los trabajadores, obreros y empresarios que no disponen de tiempo para asistir a clases presenciales demandan su incorporación al sistema educativo, encontrándose como solución una modalidad que puede ofrecer el servicio educativo “a domicilio” o Educación a Distancia, que junto al avance tecnológico de las sociedades mundiales permite atender las necesidades educativas (entre ellas las de educación superior) de las masas. Para el caso de la modalidad educativa a distancia, se ha progresado desde el empleo de medios postales hasta el uso de la Internet como recurso flexible que permite la comunicación sincrónica y asincrónica, siendo el correo electrónico el elemento clave en la comunicación entre dos usuarios (profesor/estudiante, estudiante/profesor o estudiante/estudiante); de igual manera, los actores del proceso educativo a distancia pueden valerse de listas de distribución –llamadas conferencias electrónicas– y de los grupos de discusión para, como dice este autor, “…distribuir conocimientos de un curso entre estudiantes o para permitir que los estudiantes intercambien información entre ellos o con los profesores del curso” (p. 239). De esta manera, el interesado en aprender pasa de un estadio de pasividad a otro de interactividad que le conduce a la apropiación del conocimiento con mayor eficacia sin necesidad de abandonar otras actividades como las obligaciones laborales. La Educación a Distancia en su desarrollo reciente, de acuerdo con lo expresado por Infomed (2002), incorpora elementos tecnológicos de última generación, entre los que destacan tres principales desempeñando un rol preponderante en esta modalidad educativa, los cuales son: el fenómeno Internet, las redes de aprendizaje y la tecnología multimedia. Refiriéndose a la Internet, el autor afirma que allí se encuentra una gran variedad y cantidad de textos, archivos de vídeos, documentos y programas que pueden ser manejados por el estudiante para analizar, criticar, verificar y transformar la información en conocimiento útil. Por su parte, las redes de aprendizaje consisten en equipos de computación conectados en red para permitir a tutores y estudiantes el intercambio de información y puntos de vista a través de la conferencia virtual. Las redes de aprendizaje promueven estrategias cognoscitivas superiores, búsqueda de información con mayor rendimiento para el interesado, procesamiento cognoscitivo derivado de la repetición y almacenamiento de la información en la memoria, fortalecimiento de la autoconfianza por el apoyo de otros compañeros, incremento de las relaciones afectivas y sentido de pertenencia al grupo, desarrollo del pensamiento crítico e incremento de actitudes positivas hacia el aprendizaje y, finalmente la multimedia, relacionada a la capacidad que tienen las computadoras de manejar textos, sonidos, gráficos e imágenes de manera simultánea, ofrece la oportunidad de explorar el mismo archivo en muchas vías, de acuerdo con la preferencia del usuario, lo que propicia la retención y comprensión de los contenidos expuestos en el material. Por lo tanto, desde la perspectiva de Infomed (2002), la Educación a Distancia para logar sus fines de instrucción masiva basada en el estudio independiente ha ido evolucionando junto con el progreso tecnológico de los medios de información y comunicación, facilitando de esta forma la interacción entre los actores del proceso educativo y la apropiación del conocimiento significativo. Justamente en esta transmutación de caracteres esenciales, Casas Armengol (s/f), considera que la Educación a Distancia en la actualidad ha sido impactada por exigentes demandas inducidas por el desarrollo de las nuevas tecnologías y señala que el uso de la mediática para apoyar la transmisión del conocimiento exige la elaboración de nuevos paradigmas educacionales y tecnológicos. Afirma este autor que las organizaciones educativas (entre ellas las de modalidad a distancia) construidas sobre las premisas de que la información y el conocimiento de cualquier tipo imaginable puede ser enviado, recibido, almacenado y posteriormente recuperado sin limitaciones geográficas, con el empleo de la computadora, sistemas telecomunicacionales y otras tecnologías complementarias amplía el radio de acción de cada universidad fuera de su campus, extensiones o centros locales, favoreciendo el aprovechamiento óptimo de los recursos académicos, pues los profesores e investigadores de cada facultad ya no estarían ubicados exclusivamente en los edificios de la institución; asimismo, sostiene que los espacios virtuales compartidos conducirán necesariamente a la conformación de redes educativas de corte internacional donde se podrá participar en base a aportes específicos calificados. Este autor, asevera que la Educación a Distancia presenta entre otras bondades la oportunidad de emplear racionalmente las nuevas tecnologías de la comunicación, donde excelencia y pertinencia son factores relevantes para la calidad educativa del sistema; por lo tanto, reconoce que el vertiginoso, continuo y progresivo avance de la ciencia y la tecnología está transformando profundamente el sistema educativo mundial, causando distintos impactos según sea el nivel de desarrollo de cada colectivo. En consecuencia, los recientes adelantos tecnológicos exigen cambios profundos en las formas de enseñanza que coadyuven el ingreso de la sociedad a un moderno sistema de “reingeniería” de la educación, donde el computador y las telecomunicaciones faciliten la entrega de contenidos, planes, cronogramas, materiales y asesorías a los estudiantes que lo requieran, en el lugar que éstos se encuentren, bien sea en su casa, trabajo o en la propia universidad. A propósito, el autor antes citado reafirma lo dicho por otros autores en cuanto a que la Educación a Distancia ha evolucionado desde el intercambio por correspondencia postal, pasando por el empleo de la radio, la televisión, vídeos hasta llegar al empleo de los más versátiles medios tecnológicos como lo son la multimedia, la Internet, foros y conferencias virtuales. Asimismo, resalta el surgimiento de tendencias significativas en los Sistemas Educativos a Distancia, tal es el caso de las “Megauniversidades” y el fenómeno de “Convergencia”, referidos a la incorporación de programas a distancia en las universidades de régimen presencial. Dentro de este orden de ideas, considera que la experimentación y desarrollo de formas organizacionales con modelos más funcionales, apoyadas en redes telemáticas, corporaciones y alianzas institucionales estratégicas podrían sustituir ventajosamente las tradicionales estructuras universitarias, generalmente centradas en un campus físico. Entre tanto, Sangrá (2002), expresa que el uso de las nuevas tecnologías ha dado un gran impulso a la Educación a Distancia, tanto es así, que ahora se concibe como un tipo de educación moderno, reconocimiento que ha logrado con el apoyo de las Tecnologías de la Comunicación y la Información. Actualmente, esta modalidad educativa auxiliada por los medios tecnológicos de última generación estimula la interacción e intercambio de información entre profesores/estudiantes y estudiantes/estudiantes, convirtiéndose en un sistema educativo válido y eficiente. He aquí, que, el surgimiento de nuevas ofertas y mayores demandas de Educación a Distancia incrementan el número de estudiantes de nivel superior que se incorporan a la modalidad educativa. Características de la Educación a Distancia Mena (1996), haciendo una revisión de diferentes proyectos de capacitación no convencional, define la Educación a Distancia como una modalidad educativa que permite una presencia institucional muy particular para ayudar a superar los problemas de tiempo y espacio; por ello, valora entre sus características las siguientes: • Es un proceso sistemático. • Está destinada a una población geográficamente dispersa. • Se realiza a través de una comunicación mediatizada. • Existe, en general, distancia temporal entre la producción de la información y su análisis por parte de los destinatarios. Por su parte, Hernández (2000), sostiene que la Educación a Distancia tiene tres aspectos esenciales que la caracterizan, a saber: • Separación de los maestros y estudiantes en la mayor parte del proceso educativo; los estudiantes y sus maestros se localizan en ubicaciones geográficas y temporales distintas, por lo que el encuentro cara a cara entre ambos actores del proceso educativo pocas veces se da en los momentos de aprendizaje. • Uso de los medios tecnológicos educacionales para unir a maestros y estudiantes; en este sentido, el hilo telefónico, la Internet con el correo electrónico, la Chat, conferencias y foros virtuales, entre otros, permiten el contacto entre ambos actores del proceso educativo para vencer las dificultades que imponen las barreras geográficas y temporales. • Uso de la comunicación bidireccional entre estudiantes e instructores. La interacción entre los actores del proceso educativo permite establecer una comunicación de doble vía, donde emisor y receptor intercambian roles para informarse de aspectos relacionadas con las temáticas del curso, exponer inquietudes o contenidos curriculares, aclarar dudas o ampliar posiciones relacionadas con los asuntos estudiados, asignar actividades pertinentes y responder a interrogantes relacionadas con temáticas diversas del campo, unidad u objeto de estudio. Asimismo, Alfonso (2003), afirma que, actualmente la Educación a Distancia tiene unos rasgos que la caracteriza, entre los cuales señala: (a) mayor significación práctica en correspondencia con las causas que motivaron su aparición; es decir, centra su interés en la divulgación del conocimiento y desarrolla en los estudiantes habilidades y destrezas para adquirirlo o construirlo; (b) fácil accesibilidad; la Educación a Distancia facilita el acceso de importantes contingentes del colectivo y ofrece grandes posibilidades para que éstos compartan el conocimiento a través de un proceso interactivo marcado por la separación maestro-estudiante, situación que se evidencia al momento de darse el proceso enseñanza-aprendizaje; (c) empleo de medios o recursos técnicos de comunicación basados en un soporte de computación adecuado para permitir que fluya la información sin barreras de espacio y tiempo. A decir de la autora, los referidos medios técnicos reducen las limitaciones geográficas, económicas, laborales y familiares que pudieran interferir en el desarrollo satisfactorio del proceso educativo; (d) se fundamenta en la realidad objetiva; es decir, su referencia la constituyen hechos cotidianos. Además, (sostiene la autora) la Educación a Distancia evita la repetición memorística de conceptos para contribuir a que el individuo incorpore conocimientos, experiencias y conductas útiles en su desempeño diario; (e) constituye una forma de enseñanza que media entre el autoestudio y el aprendizaje tradicional, por lo tanto, la Educación a Distancia favorece la apropiación del conocimiento de manera flexible e independiente; (f) permite el acceso de grupos heterogéneos que buscan el aprendizaje y el desarrollo de habilidades prácticas que luego emplearán para resolver una situación determinada de trabajo. Tomando como base el aporte de los autores citados anteriormente, puede inferirse que existen puntos concurrentes en los aspectos caracterizadores de la Educación a Distancia, pues todos coinciden en que la EAD utiliza diversos medios y vías para la construcción del conocimiento, resaltan la existencia de separación física entre profesores y estudiantes, subrayan que el usuario debe someterse a un régimen de autoestudio durante su formación académica, realzan el establecimiento de la comunicación bidireccional para mantener el contacto institucional y tutorial en correspondencia con los objetivos propios del sistema educativo a distancia y los de la población a los cuales van dirigidos sus servicios, destacan la dificultad en el empleo de las formas presenciales de enseñanza-aprendizaje localizado, sincronizado espacial y temporalmente. En general, la mayoría de investigadores que abordan los aspectos característicos de la educación a distancia toman como referencia la ubicación geográfica de profesores y estudiantes, la sincronía o asincronía en los encuentros tutoriales o de aprendizaje, las particularidades (ocupaciones, compromisos, edad, interés, entre otros) de la población estudiantil y el empleo de medios en la apropiación del conocimiento. En el caso particular de la Universidad Nacional Abierta, a decir de Campobasso (1987), el proceso de Educación a Distancia se inicia con el Curso Introductorio, cuya aprobación permite que el estudiante se inscriba en el primer semestre de la carrera escogida. Cada carrera consta de dos fases: la primera fase denominada Estudios Generales y la segunda, Estudios Profesionales. Para culminar su formación el estudiante debe presentar un trabajo de grado, el cual le da oportunidad de recibir el título de Licenciado o Ingeniero, en correspondencia con la carrera cursada. Teorías que Fundamentan la Educación a Distancia La Educación a Distancia se fundamenta en varias teorías, siendo una de ellas la Teoría Cognitiva, referida ésta a actividades intelectuales internas como la percepción, interpretación y el pensamiento y, desde esta perspectiva, Infomed (1998), sostiene que a diferencia de la aproximación conductista, la Educación a Distancia tiene entre sus objetivos simular aspectos de la conducta del sujeto, especificando las estructuras de datos como los algoritmos empleados para reproducir los procesos cognitivos del ser humano. Siguiendo el enfoque cognitivista, en la Educación a Distancia pueden observarse claramente las simulaciones, secuencias algorítmicas y estructura de la información en los programas de computadora empleados para coadyuvar la adquisición del conocimiento. Ahora bien, entre los principios fundamentales de esta corriente y de acuerdo con Bower 1989, citado por el autor arriba señalado, encuentra que: (a) las características perceptivas del problema presentado son condiciones importantes del aprendizaje; (b) el aprendizaje unido a la comprensión es más duradero; (c) la realimentación cognitiva subraya la correcta adquisición de conocimientos y corrige el aprendizaje defectuoso; (d) la fijación de objetivos supone una fuerte motivación para aprender. En relación con lo expuesto por Infomed (1998), puede decirse que el enfoque cognitivo del aprendizaje ampara la Teoría de la Gestalt, donde se afirma que cuando se registran los pensamientos sobre las sensaciones del individuo, en el primer momento éste se fija en los detalles, pero luego los coloca en su mente formando parte de entidades o patrones organizados que tienen significado; de manera que, asociando este aparte con el proceso educativo a distancia, se percibe al estudiante de la EAD como el usuario de diferentes tipos de Materiales Didácticos que toma la información de la hoja impresa (por ejemplo), la procesa mentalmente sin menospreciar los pormenores, luego la organiza en unidades significativas para finalmente formar, construir o adquirir el conocimiento. En el mismo orden de ideas, la Teoría Sinérgica de Adam aporta interesantes sugerencias para el aprendizaje a distancia. Esta teoría según dice Infomed (1998) utiliza aspectos resaltados por Piaget y Ausubel, entre los que se encuentran: (a) el interés de los estudiantes, entendida como la participación voluntaria de quien aprende para favorecer el empleo de métodos activos de enseñanza, (b) el desarrollo de comportamientos de mutua aceptación entre los miembros del grupo referido a las formas de pensamiento, conductas, formas de trabajo y vida, entre otras, (c) el estudiante de la EAD ha de ser más participativo que el cursante de los centros educativos presenciales, entendiendo que la educación a distancia está dirigida principalmente a personas adultas, con experiencias significativas y gran roce social con individuos de estatus diversos, (d) El estudiante de la modalidad a distancia tiene mayor facilidad para descubrir el sentido práctico de lo estudiado, por lo tanto, el docente debe anticiparse al adulto durante la elaboración del diseño del currículo, la elección de los contenidos y la selección de los métodos educativos, (e) el aprendizaje en la Educación a Distancia debe conducir el estudiante hacia una reflexión crítica de los conocimientos, las ideas y los puntos de vista; por otra parte, el educador debe ofrecer interpretaciones alternativas durante la discusión o debate de ideas, a las relaciones personales y a los planteamientos sociales y políticos para que el discente examine los principios subyacentes en el descubrimiento de alternativas y analice la relación de lo aprendido en contextos más amplios, (f) el estudiante de Educación a Distancia debe participar y cooperar en el diseño y desarrollo de su proceso educativo para cambiar y autodirigir su propia interpretación del mundo. Otra de las importantes teorías en las que se apoya la Educación a Distancia es la Propuesta Integradora o del Diálogo Didáctico Mediado, considerada por García (2001), como: Aportaciones teóricas de Peters, Wedemeyer, Moore, Holmberg, Garrison, Henri y Slavin y Simonson (…). Propone que la Educación a Distancia se basa en el diálogo didáctico que se establece entre estudiantes y docentes/tutores, situados en espacios diferentes, utilizando medios que lleven al estudiante a aprender de manera independiente y flexible. Esta comunicación se realiza en función de la intermediación (presencial, no presencial), del tiempo (sincrónico o asincrónico) y del canal (real o simulado) que se utilice. (p. 328). Esta teoría concibe el Proceso Educativo a Distancia enmarcado en un contexto donde estudiante y profesor están separados físicamente, condición que no impide la fluidez de la comunicación, las tutorías y la interacción estudiante-profesor-estudiante y estudiante-estudiante para fortalecer el aprendizaje significativo. Por otra parte, Acosta (2001), fundamentado en el Principio de Autonomía e Independencia asume que el estudio a distancia es una forma de enseñanza donde el profesor y el estudiante realizan sus actividades académicas separados unos de otros; de igual manera, plantea que el estudiante autónomo se apoya en una serie de materiales (impresos, multimedia e informáticos) para lograr los objetivos propuestos en el plan de curso. En síntesis, la Educación a Distancia se apoya en diferentes teorías que intentan explicar los principios del aprendizaje y en algunos casos tratan de definirla y ubicarla en un contexto académico-social distinto al de la modalidad educativa presencial; así por ejemplo, la Teoría Cognitiva destaca la percepción, la interpretación y el pensamiento como actividades intelectuales cuyo objetivo es simular la conducta del estudiante para que se produzca el aprendizaje. Por su parte, la Teoría Sinérgica de Adam, hace énfasis en aspectos como la participación voluntaria (interés) del estudiante en el proceso educativo, el valor del respeto mutuo entre los participantes, el espíritu de colaboración de quien aprende, la reflexión y acción como herramienta para descubrir la aplicación de lo aprendido a situaciones de la vida real, la reflexión crítica para ampliar el pensamiento lógico y coherente; mientras que la teoría del Diálogo Didáctico Mediado o Propuesta Integradora, sostiene que la Educación a Distancia emplea diversos medios (Materiales Instruccionales) que conducen el estudiante hacia el conocimiento autodirigido a través de una comunicación o diálogo didáctico marcado por el principio de flexibilidad dada la ubicación no presencial y asíncrona del docente y el discente. El Material Instruccional en la Educación a Distancia Vista la Educación a Distancia desde cualquiera de los planteamientos anteriores como un proceso de autoestudio, se observa que el Material Instruccional ha desempeñado desde el inicio de esta modalidad educativa, un rol preponderante para llevar hasta el discente la información requerida en la consolidación del conocimiento. Por cierto, Pastuszak (s/f), manifiesta que los textos maestros, instructivos, guías, materiales mimeografiados, evaluaciones y otros se enviaban por correo postal al lugar de residencia de los estudiantes, quienes cumplían con los requisitos exigidos; realizaban sus tareas, respondían las evaluaciones propuestas y las remitían de vuelta a la institución rectora de los estudios; finalmente, la institución entregaba por correspondencia postal los resultados obtenidos por el estudiante. Por su parte, Caiafa (s/f), expresa que con frecuencia las instituciones y profesionales consideraban posible usar los textos tradicionales en la Educación a Distancia, incorporando estrategias operantes y mejorando la presentación (diseño) de estos medios para coadyuvar el proceso educativo. En este sentido, García (2001), destaca que los Materiales Instruccionales constituyen un valioso recurso para la Educación a Distancia porque su empleo ha apoyado los procesos educativos sucedidos en cualquier momento histórico ayudando al estudiante en la aprehensión del conocimiento. Es de resaltar que al hablar de Materiales Instruccionales, Cohen (2002), profundiza un poco más sobre la temática al afirmar que éstos son medios a través de los cuales se les hace llegar a los estudiantes una serie de contenidos curriculares útiles para desarrollar un curso sin la presencia del maestro; entendiendo que en la explicitud de los contenidos existen connotaciones implícitas que el discente debe descodificar, es decir, los materiales didácticos presentan estrategias que puestas en práctica por el estudiante lo conducen a la obtención de conocimientos significativos; por consiguiente, entre el sujeto y el medio maestro se establece un proceso interactivo, profundamente psicológico y enriquecedor que apuntalado con las experiencias e intereses del estudiante fomentan el aprendizaje de manera efectiva, lo cual conduce a pensar en la importancia que tienen los Materiales Didácticos para desarrollar y lograr objetivos cognoscitivos. En correspondencia con los señalamientos anteriores, los Materiales Instruccionales en su condición de elementos físicos, tangibles y organizados, contribuyen en la transmisión de contenidos curriculares y desde el punto de visita de Ferreira, (s/f), ellos deben desempeñar las siguientes funciones: • Dinamizar la enseñanza a través de la interacción estudiante-medio • Poner el alumno en contacto con realidades y producciones culturales lejanas en el tiempo y espacio para desarrollar y ampliar sus esquemas de pensamiento. • Exponer diferentes formas de representar la realidad e interactuar con ella para contrastar los diferentes puntos de vista sobre una temática específica. • Vincular a los estudiantes con los lenguajes expresivos y comunicativos que circulan en la sociedad para desarrollar en ellos competencias lingüísticas acordes con las exigencias requeridas en el nivel de educación superior. • Favorecer el acceso a distinto grados y cantidades de información estructurada según criterios lógicos, conceptuales y/o didácticos. • Ofrecer una variedad de estrategias para la adquisición de conocimientos. • Proporcionar diferentes herramientas para la producción, organización y sistematización del conocimiento y la resolución de problemas. • Promover alternativas de propuestas didácticas. • Atender a los diferentes ritmos de aprendizaje. • Fomentar diferentes centros de interés de los alumnos. Dentro de este orden de ideas, Mena (1996), deja entrever la necesidad de analizar las funciones didácticas que deben cumplir tales materiales en correlación con los requerimientos de la Educación a Distancia dado que al revisar la bibliografía relacionada con el tema es común encontrar referencias útiles para desarrollar el proceso educativo, razones que inducen al autor a afirmar que estos materiales, por su naturaleza y estructura innovadora, han de reunir ciertas cualidades necesarias para consumar su cometido, no obstante, es Domínguez (1999), quien, sobre la base de lo expresado por Mena (1996), precisa los siguientes aspectos característicos del Material Didáctico: • Flexibilidad. El Material Instruccional debe adaptarse a diferentes modalidades educativas, por consiguiente, sus contenidos deben estructurarse de manera que puedan adaptarse y emplearse tanto en la formación continua como en los cursos de especialización y postgrado. • Interactividad. El alumno es el principal partícipe de su formación y como tal el Material Didáctico debe incluir actividades que le conlleven a comunicarse e intercambiar experiencias de aprendizaje con otros participantes del curso e incluso con los profesores responsables de las asesorías o tutorías. • Formación académica amplia. Los contenidos de los materiales instruccionales deben ajustarse a los cambios profundos del contexto mundial por lo que tales materiales deben incluir temas multi-referenciales que mantengan informado al estudiante de manera oportuna y actualizada. • Económico. El Material Instruccional debe ser accesible a todos los estudiantes para que éstos tengan las mismas oportunidades, en las mismas condiciones de aprendizaje; por ello se estima necesario la diversificación del mencionado material y el empleo de las técnicas de la información y la comunicación para multiplicar el mensaje académico por diferentes medios de forma que cada estudiante ubique la temática curricular del curso en concordancia con sus intereses y sus posibilidades económicas. • Abierto. El Material Didáctico debe estar a disposición de universidades, académicos, especialistas y estudiantes que desde su lugar de residencia requieran abordar alguno de los temas contenidos en él; ello enriquece el curso y permite que tanto los estudiantes como los profesores se beneficien de sus singularidades. Siendo las cosas como hasta ahora la han planteado los autores citados en párrafos anteriores; se reafirma la importancia de los Materiales Instruccionales en el éxito y crecimiento de los Sistemas Educativos a Distancia sobre la base de su utilidad como medios necesarios para divulgar, conducir y multiplicar el conocimiento; Ahora, también es importante reconocer que entre estos Materiales, el libro se destaca como un recurso impreso de calidad donde el estudiante encuentra contenidos e información que utilizada adecuadamente satisface sus requerimientos de saber. Por ello, Bolaños y Navas (s/f), consideran el libro como un instrumento auxiliar útil para desarrollar los aprendizajes propuestos en un plan de estudios de cualquier nivel del proceso educativo no presencial, con dos características esenciales: Un diseño técnico-gráfico que oriente al estudiante y una esencia didáctica-comunicativa para despertar el interés del alumno en la profundización de temáticas académicas. Retomando la idea generalizada de Material Instruccional, muchos trabajos de investigación realizados en todo el mundo revelan el valor que tiene el Material Instruccional en el proceso educativo a distancia, tal es el caso de la UNED española, institución pionera en el desarrollo de carreras y cursos no presenciales apoyados en una diversidad de Materiales Didácticos; por lo tanto, ha dedicado parte de su tiempo a estudiar la eficacia de estos materiales. Esta universidad recogió experiencias significativas de la 14ª Conferencia Mundial del “International Council for Distance Education” celebrado en Oslo entre el 9 y 16 de agosto de 1988, sobre los modelos de elaboración de Material Instruccional y los clasificó, según describe García Aretio (1989), en: (a) Modelo Empírico, basado en la experiencia que tienen los planificadores, productores y evaluadores de los materiales; (b) Modelo basado en la Investigación y; (c) Modelo Teórico. Al respecto, en esa investigación, se pudo determinar para el Modelo Empírico, que a cada unidad o lección se le deben asignar objetivos, tareas y los medios adecuados, principalmente impresos; mientras que en el Modelo basado en la Investigación, el principio fundamental es conseguir el autoaprendizaje a través de los módulos instruccionales, proponiendo objetivos claros; conviniendo con los estudiantes los contenidos relacionados con la materia, los cuales deben ser: simples, claros, exactos, correctos, amplios, actuales y con ilustraciones fáciles de entender; en cuanto al Modelo Teórico, el aprendizaje se fundamenta en: (a) teorías psicopedagógicas, las cuales centran los diseños de cursos en la educación para adultos y particularmente en la Andragogía; (b) conversación didáctica guiada, con fundamento en los trabajos de Hölmberg (“Educación a distancia: situación y perspectivas”, 1982), dejando entrever que el carácter de la buena educación a distancia es asumir el estilo de una adecuada conversación guiada, orientada hacia el aprendizaje fomentado por un material autoinstruccional bien desarrollado y en una comunicación a distancia con feed-back. Dentro de este orden de ideas, García Aretio (1989), afirma que buena parte de las materias que se imparten en la UNED cuentan con manuales didácticos que aún cuando refieren a otras fuentes bibliográficas, suelen desarrollar suficientemente los contenidos a estudiar; completando, homogeneizando y diversificando la información con explicaciones para el estudiante. Por su parte, Vélaz de Medrano (2003), es enfática al referirse al “sistema de enseñanza/aprendizaje” –inclusive el de la UNED– destacando que la importancia de los recursos didácticos impresos y tecnológicos depende en cuanto éstos mantengan una gran coherencia lógica y pedagógica y se sirvan de mutuo complemento. Otras experiencias, como trabajos realizados por la Unión Europea (2001), concluyeron en que al incorporar nuevas tecnologías de la información y la comunicación, junto a los medios clásicos (videos y audio analógico, programas de radio, televisión) y materiales impresos, a la enseñanza abierta y a distancia aumenta la flexibilidad del aprendizaje en términos de espacio, tiempo, oferta de contenidos, recursos didácticos, y mejora el acceso a los sistemas educativos desde puntos geográficos alejados. Asimismo, se asevera que pese a las ventajas que se derivan del uso de las nuevas tecnologías, los materiales didácticos impresos constituyen todavía el medio dominante para la educación a distancia en Europa, lo cual puede confirmarse, según refiere Hagan (1995), en el estudio sobre las instituciones educativas de la Unión Europea realizado para el proyecto TEEODE, 1998, donde se muestra que la mayor parte de las instituciones analizadas hace un uso limitado o prácticamente nulo de las nuevas tecnologías, como Internet y el correo electrónico. Efectivamente, el porcentaje asociado al uso de material impreso para el criterio “Siempre” está muy por encima en relación con el resto de recursos didácticos empleados en la educación a distancia en el ámbito europeo. Por su parte, la Open University, se vale del medio satelital para hacer llegar a sus estudiantes gran cantidad de información y material complementario para el aprendizaje. Según manifiesta Valle (s/f), la universidad presenta programas televisados para los matriculados en los diferentes cursos de formación; además, envía cintas grabadas y material impreso por correo, complementado con la interactividad profesor/estudiante y viceversa a través del teléfono y los sistemas de tutoría telemática. Otro caso representativo lo constituye la National Technological University (NTU), de Estados Unidos de América, que a decir de Valle (s/f), aunado a los recursos impresos para la enseñanza/aprendizaje, también se utilizan las trasmisiones satelitales y otros adelantos tecnológicos de la comunicación, entre otras razones, para promover el aprendizaje autodirigido y evitar que la obsolescencia del Material Instruccional desmejore la calidad pedagógica del producto. Esta institución educativa capta patrocinadores externos que cooperan en minimizar los costos de producción del material, tal es el caso de la Fundación estadounidense Anneberg, que promueve grandes producciones relacionadas con los cursos de la NTU. Ahora, en el ámbito latinoamericano, el Instituto Tecnológico de Monterrey, según relata Valle (s/f), emite clases en directo con interacción telemática a 26 centros que tiene distribuidos por todo México; también se emplean recursos complementarios como los vídeos, la telemática e impresos. Esta diversidad de Materiales Instruccionales son los que abren mayores oportunidades para que el estudiante aprenda a su propio ritmo, sin limitaciones laborales o de tiempo-espacio. En el mismo orden de ideas, en Suramérica, las autoridades educativas de Brasil han promulgado leyes que favorecen la Educación a Distancia, como la Lei de Diretrizes e Bases da Educação Nacional y el PROFORMAÇÃO o Programa de Formação de Professores em Exercício. De acuerdo con lo expresado por De Souza (s/f) Las carreras y asignaturas del sistema educativo a distancia de Brasil deberán presentar, además de la estructura curricular, los programas, el material didáctico, los medios instructivos necesarios y la indicación de actividades extra-curriculares de clases prácticas y del proceso de evaluación, a lo largo de la carrera. Entre otras experiencias de instituciones brasileñas que producen su propio Material Instruccional para los cursos a Distancia, están: la Universidad de Pernambuco, Universidade Virtual Pública do Brasil-UniRede, Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Universidade do estado do Santa Catarina, entre otras. En Costa Rica, La Universidad Estatal a Distancia (UNED), fundamenta su proceso educativo en un paquete instructivo que permite disminuir la acción presencial del docente para favorecer el aprendizaje autodirigido. Según afirma Bolaños (s/f), se recurre a este paquete didáctico porque hace asequible los conocimientos, las habilidades, destrezas y actitudes de una población geográficamente dispersa. En el caso venezolano, Rosario (2000), indagó sobre la experiencia de la Universidad de Carabobo en el diseño y desarrollo de un curso denominado “Procesadores estadísticos para investigación en educación”, que para efectos de autoinstrucción fue ubicado en una página electrónica dividida en tres secciones: una donde el estudiante debía registrarse indicando su correo electrónico como punto de contacto entre los tutores y los participantes, útil para recibir o enviar información de interés relacionada con los contenidos del curso; otra para anunciar sucesos y eventos especiales aplicables al curso; y una tercera sección, para mostrar los temas que serían discutidos en las correspondientes sesiones de clases estipuladas en el plan de actividades; en general, el estudiante registrado en el curso tenía la posibilidad de hacer contacto con el autor de los textos instruccionales a través de la Internet para aclarar dudas, debatir o exponer su punto de vista respecto a una temática, particularmente relacionada con los contenidos propuestos; como resultado, el estudiante recibía respuestas, orientaciones y asesorías oportunas del mismo autor del texto que le ayudarían a esclarecer situaciones ambiguas que estuvieran demorando su avance formativo. En conclusión, se puede inferir que el Material Didáctico intenta la suplantación del docente con diseños de contenido y estrategias de aprendizajes bien explicitados, dirigidos a los estudiantes con el propósito principal de facilitar la construcción de conocimientos significativos. De manera que, es función propia de estos Materiales facilitar la autonomía del discente, despertar su curiosidad científica, captar su atención y relacionar los conocimientos previos con otros nuevos, para facilitar el logro de los objetivos propuestos en cualquier plan de curso de los sistemas y medios educativos a distancia; Por tanto, se comprende que durante el uso de Materiales Instruccionales debe evitarse el planteamiento o proposición de actividades que sólo estimulen la retención memorística de los contenidos y, por contraste, deben orientarse más hacia el fomento de la creatividad a través de los procesos mentales del discente. Siendo así las cosas, los Materiales Instruccionales, sean escritos, audiovisuales o de nuevas tecnologías, se constituyen en un importante recurso didáctico evidenciado en su eficiencia para la divulgación, formación y construcción de conocimientos, razones que le confieren un espacio singular en el desarrollo y aplicación de técnicas y estrategias para enseñar o aprender con la modalidad educativa a distancia. Uso del Material Instruccional en la Universidad Nacional Abierta En Venezuela, la Universidad Nacional Abierta constituye una experiencia representativa en el empleo de Materiales Instruccionales para fomentar la educación; según afirma Rubio (1995), esta casa de estudios, en el cumplimiento de los fines de la Educación a Distancia, entrega al estudiante el Material Instruccional necesario para cada uno de los cursos en que éste se inscribe, conformado principalmente por un libro texto y otros medios complementarios como guías didácticas, planes de estudio, vídeos, etc. Subraya el autor citado que el medio maestro empleado por esta universidad contiene actividades que junto a las estrategias de aprendizaje puestas en práctica por el participante conducen al logro de los objetivos del curso. Prosiguiendo con el planteamiento del autor, éste fundamenta el empleo del mencionado material en el Proyecto UNA del año 1977, donde se establece que el proceso educativo de la Universidad Nacional Abierta se imparte con el empleo de módulos de instrucción compuestos por material impreso y vídeos. Igualmente, Acosta (2001), haciendo referencia al mismo Proyecto, en un estudio realizado para determinar el proceso instruccional de la Universidad Nacional Abierta, considera que esta casa de estudios fue creada con “una concepción altamente estructurada que facilita la autoinstrucción a través de una organización modular (…) entendida ésta como la búsqueda y utilización de nuevas estrategias instruccionales, métodos y tecnologías que permitan la transmisión del conocimiento” (p. 3). Por su parte, Campobasso (2000), en una investigación destinada a estudiar la deserción estudiantil en la modalidad a distancia, en Venezuela, tomando como referencia la Universidad Nacional Abierta, Centro Local Nueva Esparta, encontró que este centro educativo ofrece al estudiante un sistema de autoinstrucción programada fundamentada en los principios de las teorías del comportamiento y en la interacción con el Material Instruccional. Los resultados obtenidos en su trabajo le permitieron a la autora concluir que: La lentitud en la reforma de la currícula y la desactualización de los Materiales Instruccionales… intervienen negativamente en la motivación del estudiante para estimularles su sentido de pertenencia a la universidad y desarrollar estrategias de autogestión en su proceso de enseñanza-aprendizaje. (p. 86) Por consiguiente, Campobasso (2000), recomienda incorporar separatas al Material Instruccional o ponerlo a disposición de los estudiantes a través de los bancos de datos en red y en las bibliotecas de los Centros Locales ubicados en todo el país. De la misma forma, Camejo (2004), indica que la UNA en el desarrollo de su proceso formativo partió desde un modelo de Educación a Distancia basado en el empleo de material impreso hacia un modelo donde el material empleado podía tener diversas formas de presentación, tales como: escrito, multimedia, en línea; donde profesores y estudiantes deben asumir responsabilidades globales en el proceso de instrucción para el logro de una actuación significativa en equipo. Mientras ta

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Lecturas: 9239 [ General ] Publicado por monzalez el 2008-04-17 16:09:38 Comentario(s): ( 0 )


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